Saltar al contenido

Poderosa oración por un hijo malgeniado y mentiroso ¡Haz que cambie, Señor!

1 agosto 2020
Poderosa oración por un hijo malgeniado y mentiroso ¡Haz que cambie, Señor!

Bendita es la familia que se conduce en total armonía y paz, sin embargo puede suceder que algún hijo se descarría. Por su carácter, por las malas influencias o por rebeldía. Ese hijo debe ser atendido con el mayor de los cuidados. La Poderosa Oración por un Hijo malgeniado y Mentiroso ¡Haz que cambie, Señor! nos concede la misericordia de Dios.

En algún momento sentimos que se nos escapa de las manos algún hijo. Vemos su comportamiento y notamos que algo no está bien y por más que insistimos en orientarlo, aconsejarlo y conducirlo no logramos su confianza y consideración. Recemos con fe esta oración, que nuestras suplicas serán atendidas.

Confía y ora por un hijo malgeniado y mentiroso

Dios, es nuestro Padre y vela por nuestras vidas. Nos ama con fervor y quiere mostrarnos su gloria. Hijos somos todos de Él, como padres no podemos esperar menos que su compasión.  Su deseo es guiar a sus hijos por una vida llena de paz.

¡Oh Dios Omnipotente!

Por tu infinita misericordia,

acudo a ti en mi tribulación.

 

Olvidando mis necesidades

para pensar en mi hijo,

ya que él es parte de mi corazón.

 

 Él es bendición que tú me has dado,

lo quiero bueno, amable,

dulce, condescendiente,

quiero que lo ames y lo bendigas.

 

Me dirijo a ti 

y te pido por mi hijo (nombre)

en estos momentos

en que lastima mi amor por él.

 

Por tu paternal amor,

con el que recibiste a tu Hijo

Jesús en el Reino de los Cielos

y lo sentaste a tu derecha.

 

Socorre las necesidades de mi hijo,

y además te pido el auxilio

que necesita para ser feliz.

 

Tú que eres el dueño

de los corazonesy nos conduces

a donde te place.

 

Por favor haz que mi hijo

venza las dificultades que atraviesa ahora.

Condúcelo por el sendero del bien.

 

Te hablo con sencillez

de los seres extraviados,

veo en mi hijo sentimientos de soberbia,

inconstancia, negligencia, mal genio y mentira,

ruego con humildad lo ayudes a sentir respeto

y consideración hacia mí.

 

Tú Señor todo lo ves,

todo lo escuchas, y todo lo sabes,

por ello, ya conoces bien

que hiere mi corazón.

En ti esta mi pensamiento Dios

piadoso, compasivo y generoso,

ilumina Señor su pensamiento,

que nada turbe la paz de su alma.

 

Aléjalo del maligno

que busca perderlo

y a cambio

dale calma a sus pasiones.

 

Yo te entrego su cuerpo

para que sea templo sagrado,

y te entrego su alma

para que le des pureza.

 

Te doy sus sentidos

para que le cierres las puertas

a la tentación y la mentira.

 

Dale el triunfo a mi hijo

en la batalla contra el mal,

 contra los enemigos del alma

y sostenlo en la práctica del bien.

 

 Quiero que mi hijo

me vea con los ojos de amor,

así como tu hijo te ve a ti.

 

El mal carácter es muralla

ante los consejos que le doy,

y  la mentira lo conduce

a la perdición en su vida.

 

Yo te suplico le concedas

el poder de confiar en mí.

Dale tu consoladora bendición.

 

Tú que tienes el Bálsamo

para curar las heridas,

rescata nuestra relación

de madre (padre) e hijo.

 

Alimenta su fe en ti y en mí,

el amor a ti y a mí,

socórrelo si implora tu misericordia

y cuando el dolor venga a probar su fe.  

 

Finalmente, en ti deposito

mi responsabilidad como Madre (Padre),

guardaré silencio, recogimiento y modestia.

 

Te manifiesto mi fe y gratitud,

anhelo vivamente tu obra por mi hijo,

sé que a su lado estas.

 

Amén.

Por los hijos

No existe sentimiento más profundo y más grande que aquel que como padres sentimos por nuestros hijos. Y por mucho que nuestro corazón, nuestros sentimientos y nuestra intuición se les entregan en la conducción de sus vidas. Podemos fallar como seres humanos que somos. La poderosa oración por un hijo malgeniado y mentiroso ¡Haz que cambie, Señor! Nos asiste y ayuda a nuestros hijos a retomar el camino correcto.

Algunas veces confundimos el amor a ellos con la sobre protección y el exceso de consentimiento, sin saber que los perjudicamos. Esta oración nos ayuda a rescatar una hermosa relación con nuestros hijos para vivir llenos de gozo.