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La oración más poderosa para los hijos ¡Protégelos de todo mal!

28 julio 2020
La oración más poderosa para los hijos ¡Protégelos de todo mal!

Como padres llega un determinado momento de vida en el cual cuidar, velar o proteger a nuestros hijos se vuelve una situación totalmente ajena a nosotros. Esto debido a que ya no son los pequeños dependientes que solían ser, por tanto, como padres lo único que nos queda por hacer es elevar La oración más poderosa para los hijos ¡Protégelos de todo mal! Señor.

Es de suma importancia hacerles conocer a nuestros hijos, desde que son muy pequeños la vida, obra y palabra de Dios Nuestro Señor. Que en su vida siempre antepongan al Creador, en todo lo que hagan. Como padres no podemos ni debemos olvidar esto, y por tal motivo se recurre a la oración como mecanismo de guía y protección de nuestros hijos.

Como elevar una oración para la protección de nuestros hijos

Esta importantísima y primordial La oración más poderosa para los hijos ¡Protégelos de todo mal! podemos y debemos llevarla a cabo diariamente. Para que nuestros ruegos y súplicas sean elevados al cielo con fe y constancia, siempre con nuestra mente fijada en el bienestar que estamos pidiendo para nuestros hijos amados.

Dios Padre,

hoy me he levantado pensándote, sintiéndote,

pero sobre todo agradeciéndote,

por siempre velar por nosotros.

 

Amadísimo creador,

hoy me he levantado pensándote,

sintiéndote, pero sobre todo agradeciéndote,

por que se, que nunca permitirás

que nada le pase a mi hijo.

 

Padre amado,

apelo a tu bondad e infinita misericordia en

este día también, te ruego señor

que junto a todos los Ángeles y Santísima

Virgen María protejas a mis hijos.

 

Protégelos, oh Señor,

Resguárdalos,

Guíalos Señor.

 

Y cúbrelos siempre  con su manto sagrado,

Que los Ángeles y los Arcángeles limpien el

camino por el que han de andar.

 

Ilumina señor sus mentes

para que sean hombres y mujeres de bien,

para que se conviertan en hijos dignos de la

entrada a ese cielo lleno de maravillas

que tú Señor nos has prometido.

 

Sana sus mentes y corazones de odios,

rencores o malos pensamientos

Libera sus almas de cualquier

peso que puedan estar cargando,

también, abre e ilumina su inteligencia

para que siempre tomen la decisión correcta.

 

Llénalos de amor y paz

para que sepan ayudar al que lo necesite.

También, bríndales sabiduría,

para que distingan lo bueno de lo malo.

 

Llénalos de oportunidades

para que nunca les falte trabajo,

Y tengan así, querido Padre

un hogar próspero y lleno de tu grata presencia.

 

Bendice sus caminos

hasta que lleguen sanos y

salvos a sus destinos.

 

Y coloca a personas de buen

corazón a su alrededor,

que siempre se rodee, de personas

sanas y sin malas intenciones.

 

Dótalos de paciencia y fuerza

logrando que sepan afrontar tus

retos y designios.

 

Oriéntalos Señor

para que como tú lo hiciste

ellos lleven el mensaje de fe y

esperanza a la humanidad.

Óyelos siempre Señor, cuando te busquen

cuídalos Señor, y no permitas que nada los dañe

finalmente, ámalos Señor,

como nos amas a todos tus hijos.

 

Te pido Señor

que nunca los abandones,

Que ellos puedan caminar de tu mano

por el sendero de la vida

hacía el valle de la eternidad.

 

Padre tu que Vives y Reinas,

te ruego con mucha humildad

que voltees tus ojos misericordiosos hacía ellos,

siempre vela por su seguridad e integridad

física, emocional y espiritual.

 

Muy en especial te pido por su amor a ti,

para que puedan sentirlo,

escucharlo y multiplicarlo,

pues en tu camino, la maldad no existe.

 

Ruego Señor para que oigas mi suplica,

ya que, con humildad te pido

que cuides de mis hijos como siempre

has cuidado de mí.

 

¡Amén!

La protección de los nuestros a través de la oración

Una vez terminada La oración más poderosa para los hijos ¡Protégelos de todo mal! debemos continuar siempre con fe. Sin olvidarnos tener la palabra, obra y vida de nuestro Padre Creador y Omnipotente, en nuestros corazones. Dios nos ama, pero ese amor debe ser recíproco. Él no solo debe oír nuestras necesidades; también debemos demostrar agradecimiento y amor por él. Por ello, no hay que pedir, sin antes dar gracias por todo.

Recuerda, que orarle a diario con fe, convicción y un profundo sentimiento de amor, gracia, comprensión y admiración. Es de vital importancia si queremos atraer bondades y cosas positivas a nuestras vidas y la de nuestros seres queridos.