Oración por mis hijos al gran San Judas Tadeo que todo lo puede

Oración por mis hijos al gran San Judas Tadeo que todo lo puede

Implorar en oración por nuestros hijos es el consuelo más grande que complace los corazones de los padres. Pues sentir que no estamos solos en esa enorme responsabilidad es un alivio y un respiro. Dedica la Oración por mis hijos al gran San Judas Tadeo que todo lo puede.

San Judas Tadeo es el patrono de los casos imposibles por eso todo lo puede. Encomendar a los hijos a su resguardo y protección nos permite estar más tranquilos. Porque sabemos que su gracia divina cubre la vida de esos seres tan preciados en nuestros corazones.

Índice

    Oración al gran San Judas Tadeo por los hijos

    La vida esta llena de tropiezos y sin sabores, cosas que es imposible evadir sin la ayuda de nuestro Dios y sus intercesores. Implora con esta Oración por mis hijos al gran San Judas Tadeo que todo lo puede para evitar que tus hijos sufran.

    En primer lugar

    poderoso San Judas Tadeo

    bendito eres, patrono y amo

    de los casos imposibles.

     

    Razón por la cual te convertiste

    en uno de los Apóstoles de Jesús

    y conoces muy bien de sus enseñanzas.

     

    Por lo tanto, tus virtudes

    de sabiduría, firmeza y

    también benignidad te han hecho

    merecedor de la admiración de miles

    de seguidores que creen fielmente

    en tu poder.

     

    Por ello, tu propósito siempre

    fue honrar a Dios

    a pesar de la fuerte persecución

    que atacó tu vida.

     

    Como un verdadero soldado

    luchaste en contra

    de los que te perseguían en

    defensa de tu convicción y tu fe.

     

    Y es por esta razón

    honorable Santo,

    hoy imploro tu atención

    y ruego ante ti.

     

    Para que desde tu cercanía

    a Dios permitas conseguir protección

    y cuidado a mis hijos.

     

    Son los seres más importantes

    en mi vida, fruto del vientre

    de una madre amorosa y entregada a

    servir siempre a ellos.

     

    Mi dedicación a su crianza ha sido

    constante y consecuente,

    mi amor no tiene límites,

     porque intento imitar día a día la imagen

    de ternura y bondad.

     

    Que la Virgen María nos enseñó

    como madre de Jesús.

     

    Escucha mis plegarias,

     intercede ante Dios para

    que su poder celestial

    cubra la vida de mis hijos a

    donde quiera que vayan

    y donde mis ojos no los pueden ver.

     

    Aleja todo peligro y maldad

    que atente contra su integridad

    física y espiritual.

     

    Aparta de sus vidas tentaciones

    y deseos malsanos

    que Satanás les atraviesa para

    convertirlos en pecadores.

     

    No son más que seres humildes

    ante ti, nobles y bondadosos

    por las enseñanzas de su niñez

    que fueron guiadas bajo tu voluntad.

     

    Permite que gocen de salud,

    de estabilidad, de amor, de prosperidad,

    de abundancia, de las cosas

    buenas y maravillosas.

     

    Que Dios ha guardado para

    nosotros como un regalo de su amor.

    San Judas Tadeo, sin duda,

    no hay imposibles ante ti,

    ni casos difíciles que no puedas

    resolver, por esta razón,

    hoy solo pido que vigiles el

    camino donde andan mis hijos.

     

    Que no vayan a caer por tropezar

    con rocas y piedras filosas

    que les causen heridas.

     

    Ilumina sus mentes, hazlos

    inteligentes, sabios en conocimientos,

    buenos padres, hijos, amigos y esposos.

     

    Servidores del prójimo y

    ayudantes del mundo

    en beneficio de la paz, el

    amor y la tranquilidad.

     

    Permite por favor defender a mis hijos

    y luchar por ellos, así como

    siempre defendiste tu fe y tu devoción

    a Dios ante cualquiera

    que fuera en contra de ella.

     

    Por eso, Bendito San Judas Tadeo,

    mi amor y mi oración van dirigidas

    a enaltecer tu nombre.

     

    Para que bendigas mi vida con tus

    atenciones y tus cuidados amorosos

    que derramas sin distinción alguna.

     

    Finalmente mi Glorioso Apóstol,

    mártir y allegado de Jesús,

    ruega por mis hijos.

     

    Pide por ellos y derrama

    todas las bendiciones del mundo

    sobre quienes te amamos

    y te seguimos.

     

    Amén

    Bendiciones para todos los hijos del mundo

    Somos hijos, nos hacemos padres y luego nos convertimos en abuelos, una cadena de vida que va a través del tiempo. Así el sentimiento y las experiencias van siendo vividas en cada una de las etapas. Desde siempre hemos caminado de la mano de Dios como enseñanza del catolicismo y nuestra fe va dedicada a él como amo y señor de nuestras vidas.

    San Judas Tadeo es un muy buen mediador ante Dios para llevar nuestras peticiones. Por eso permitamos que nos ayude con la educación y la vigilancia de nuestros hijos sin importar la edad que ellos tengan.

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