Oración a San Cipriano para ser libre de todas ataduras y ligaduras.
Con el fin de que la oración surta realmente el efecto que deseamos, es importante que se realice bajo la siguiente dirección y palabras, además alcance su mayor poder espiritual. Se puede realizar por tres noches continuas, si la secuencia se interrumpe, se debe iniciar de nuevo. Cada noche debe realizarla. Debemos tener en cuenta que la fe sin obra es muerta. Debemos caminar en rectitud y confianza, quitándole toda la autoridad a las tinieblas de que no nos puedan tocar, no hay nada mejor que reprenda más al enemigo que una vida en santidad, rectitud y amor al prójimo. De esta manera podremos estar seguros y blindados totalmente.Altísimo Señor; mas ahora sé que eres Dios fuerte,
Dios grande, Dios omnipotente, Dios sempiterno.
oh grande y poderoso Señor! Oh, ¡Dios omnipotente y sempiterno!
Yo te ruego San Cipriano. Concédeme la gracia de mi liberación,
interese por mi liberación.
Soy libre de hechizos, posesiones, sortilegios,
encantamientos y otras malas artes de brujería.
Anula y desvanece, Altísimo Dios Creador Nuestro,
todos los sortilegios y ligaduras que se han hecho o hagan
por mujeres perversas contra mí.
Y mis enemigos y contrarios sean derrotados y infundidos.
Y que sea desembrujado de cualquier maleficio hecho
por invocación virtudes y potestades infernales.
Ya sea hecho por figuras grabadas, ya sea por huesos de muerto,
de hombre o animal.
Asimismo, si fuera hecho el embrujamiento,
con pedazos de tela,
de lino, de seda,
pertenecientes a un muerto o a una persona viva.
Y los que están hechos en piedra,
o en madera, o en hierbas, o en agua.
asimismo, los maleficios por medio de libros,
o palabras o en estatua,
de metal o de cera, o en signos dibujados.
También los hechos en montañas o en valles,
en fortalezas, en campos o en viñas,
en bosques o en selvas, junto a un árbol o bajo una mata.
Queda anulado en su totalidad,
todo poder o influencia suya en mi vida.
Oh, Dios santo, ¡Dios poderoso, bueno y temible!
Haz que desaparezcan
y queden deshechas todas las malas cosas dicha.
Librando de todo mal y peligro.
Acepta mi suplica y mi ruego, interese por mí.
Me declaro libre de todo esto antes dicho.
Queda sin efecto y sin poder, sin influencia
y libre de atadura y ligaduras.
Gloria a ti padre sempiterno, omnipotente.
Y a tu amado hijo Jesús.
Gloria a ti San Cipriano, guardador del amor de Dios.
Amén.

