Saltar al contenido

Oración muy poderosa para niños recién nacidos enfermos ¡Cúralos!

19 septiembre 2020
Oración muy poderosa para niños recién nacidos enfermos ¡Cúralos!

Oración muy poderosa para niños recién nacidos enfermos ¡Cúralos!. A través de la oración, tendrás el privilegio de hablar con Dios. Para ello te recomiendo que no tengas miedo, solo tienes que poner de tu parte y esforzarte en vivir una vida santa apartado de todo pecado que asedia al mundo. Jesús, educa en su santa palabra; que es necesario, orar hasta que él venga, de manera que alerta a su pueblo, que la lucha no es carnal sino espiritual.

El Señor venció las enfermedades en la cruz, para que sus amados puedan tener sanidad, y vida en abundancia. Por esta razón, es preciso; que se le pida por oración muy poderosa para niños recién nacidos enfermos ¡Cúralos! Además, debes tener fe, de que todo lo que le pidas al Padre, en el nombre de Jesús, lo recibirás conforme a su voluntad.

Oración muy poderosa para niños recién nacidos enfermos

Sean dadas gracias a Dios Padre, en el nombre de Jesús, por su amor eterno e incomparable, para con toda la humanidad; porque le ha placido escuchar, y responder al clamor de sus hijos.

Jehová Dios mío, en el

nombre de tu Hijo Jesús,

te doy gracias, gloria y honor;

porque eres digno Señor.

 

Te pido perdón mi Rey, por

todos mis pecados, asimismo,

te ruego por los niños recién

nacidos enfermos, cúralos.

 

Ya que eres un Dios Vivo y

poderoso, te suplico por los

niños recién nacidos; que los

libres de toda enfermedad.

 

Porque tú mi Rey, tienes el

poder para sanarlos; ya que

eres Dios Fuerte y Poderoso,

por ello te suplico sánalos.

 

Oh Santo de Israel, clamo

a ti Señor, por las vidas de

los niños recién nacidos; que

los protejas de la pestilencia.

 

Dios de perpetuas misericordias,

como no adorarte, alabarte

y servirte. Por esta razón te

ruego; restaura a los niños.

 

Mi Dios, te imploro que

tomes el control en los niños

recién nacidos, para que se vaya

de ellos toda enfermedad.

 

Mi Cristo Amado, tú Señor, que

lo diste todo en la cruz, por esta

razón te ruego, que sanes a los

niños de todo malestar.

 

Dios de mi salvación, debido,

a las enfermedades que se han

visto en este mundo; te suplico

por los niños recién nacidos.

 

Para que los libres de todo

peligro, y del mal. Asimismo,

te ruego por la sanidad de los

niños recién nacidos.

 

Dios Omnipotente, Creador del

cielo y de la tierra. Poderoso eres

en batalla, por esta razón te suplico

que protejas a los niños del mal.

 

Asimismo, Señor mi Dios,

coronado estás en gloria y en

majestad; por eso te ruego, que

cubras con tu manto

santo a los niños.

 

Igualmente, escóndelos debajo

de la sombra de tus alas y

permite que ellos puedan vivir

y crecer bajo tu temor.

 

Asimismo, mi Jesús, como

anduviste haciendo milagros

poderosos; cuando estuviste

aquí en la tierra, sana

a los niños ahora.

Porque, eres el mismo de ayer,

hoy y siempre. Por esa razón

te ruego, liberta; cuida a los

niños enfermos y cúralos.

 

Por cuanto eres un Dios que

te deleitas en el bienestar de los

hombres, te ruego que derrames

sanidad sobre los

niños enfermos.

 

Porque para ti mi Dios Amado,

todo lo es posible, por esa razón

te imploro; que obres en los niños

y los sanes, hazlo por

amor a tu nombre.

 

También, te ruego mi Dios Altísimo,

que envíes ángeles sobre los niños

recién nacidos para que los

protejan de las enfermedades.

 

Porque eres bueno, y a cada

segundo muestras tu amor,

y misericordias para con todos;

por eso te ruego, que

sanes a los niños.

 

Mira Señor, cuando educan

las sagradas escrituras, que

de los niños; es el

Reino de los cielos,

por esa razón te ruego, sánales.

 

Finalmente, clamo a ti mi Rey,

desde lo profundo de mi alma,

para que cubras con tu manto, a los

niños recién nacidos,

cúralos Dios mío.

 

Amén.

Sanidad desde lo alto

Se ha obtenido como resultado, que es de gran importancia depender del Dios de los cielos; porque a parte de disfrutar de la libertad, y el gozo  del Señor, que ha dado a todos los que creen; y aman su nombre.

Ha dejado el gran privilegio, de abrirles las puertas de los cielos, para que oren a él, asimismo, pueda oír y responder sus peticiones, conforme a su voluntad. Aprovechando esta gran oportunidad, para pedirle por la sanidad de los niños enfermos, para que los cure.