Oración al Padre Pío para tener una vida feliz con tu esposa
Muchas veces queremos o deseamos ser felices en los diferentes aspectos de nuestra vida. Pero creemos que podemos conseguir la felicidad en lo exterior, en la ropa, la casa, el carro o cualquier otra cosa material que podamos adquirir. Lamentablemente la verdadera felicidad, la profunda y la que perdura está en tu corazón muy dentro de ti. Todo lo demás es temporal y momentáneo. Si deseas ser feliz dentro de tu matrimonio, deseas que tanto tú como tu esposa sean felices. Sé obediente a los mandamientos de Dios y utiliza la oración al Padre Pío para que interceda por ti.Milagroso Padre Pío,
bienaventurado Padre Pío,
testigo de amor y verdadera fe.
Sé de tu vida como sacerdote
cargado de la más sincera devoción
hacia nuestro Señor Jesucristo y a la Virgen María.
Con huellas de sangre en tus manos y pies fuiste
un crucificado sin cruz,
el dolor marco tu piel, pero no tocó tu corazón.
Fuiste en vida un poderoso intercesor ante Dios,
a través de ti nuestro padre celestial logró curar enfermos,
no solo con su poder milagroso sino con el amor de ayudar
y servir al prójimo que siempre te hizo ser especial.
Ahora desde el cielo sigues llevando
tu misión al mundo,
sigues mediando entre nosotros
y Dios para ayudarnos
a ser cada vez mejores hombres y mujeres.
Hoy imploro ante tu divina santidad,
para que seas sembrador
de la semilla de la felicidad
en nuestros corazones.
Pido humildemente por mi vida y mi matrimonio,
deseo enormemente ser feliz en cuerpo y alma
junto a mi esposa que es la mujer
a quien amo y a quien recibí
ante Dios para cuidarla y protegerla
por el resto de mis días.
Concédeme la dicha de gozar
de su compañía por
muchos años,de disfrutar
y reír a su lado y al lado de
nuestros hijos que son
la mayor bendición.
Invade nuestros corazones de la más
pura bondad y de los sentimientos más nobles
semejantes a la palabra de Dios.
Para que con Dios habitando en nuestras almas,
todo lo demás llegue por añadidura.
Porque Dios nos quiere libres y felices,
pero siempre obedientes a sus mandamientos.
Aleja la tentación de nuestros caminos,
bendice el pan de
cada día y el techo que nos abriga,
libera de pensamientos
impuros el camino al andar.
Porque Dios es la verdad y
la vida y no hay más camino a donde ir
sino hacia su Reino Celestial.
Santo Padre Pío,
intercede por mi esposa,
si ella es feliz hablando de Dios,
que su palabra se multiplique
y que yo sea su eco ante el mundo,
para juntos conseguir la verdadera felicidad.
Amén.

