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Poderosa oración de protección para mi negocio ¡Tráeme prosperidad!

16 septiembre 2020
Poderosa oración de protección para mi negocio ¡Tráeme prosperidad!

Orar por todo lo que Dios nos ha entregado es necesario; por ejemplo por el esposo, los hijos, la casa, el carro. Dar gracias por ellos y bendecirlos es importante. En este caso nuestro negocio también debe ser cubierto por la sangre de Cristo para que sea bendito y crezca en gran manera, por eso tenemos una poderosa oración de protección para tu negocio y Dios los prospere.

Sin duda, para que Dios cuide nuestros negocios, los mismos se deben ser llevados a la presencia de Dios. Nada de lo que se ha obtenido a lo largo de la vida fue solo gracias a nosotros, sino gracias al padre celestial que así lo permitió. Él está interesado en bendecirlo y protegerlo, solo debemos pedírselo y así será.

Poderosa oración de protección para mi negocio

En efecto, Dios promete en su palabra protegernos de las asechanzas de satanás y la protección incluye todo, hasta nuestro negocio. Por eso, debemos solo confiar en que este se encuentra a salvo. En realidad, muchas personas prosperan porque han entendido el valor del dar.

Es un principio bíblico dar el diezmo y la ofrenda. Dios promete abrir las ventanas de los cielos hasta que sobreabunden, a quien diezma, este es el secreto de la prosperidad. No obstante, repite esta oración de protección para tu negocio:

Padre del cielo y tierra,

 en ti confío.

Eres mi sustento y

mi proveedor.

 

Sé que todo lo que tengo

es por ti y para ti.

Por eso, hoy pongo en

tus manos mi negocio.

 

Con todo, oro por

el negocio que

 tú me diste

y en el que me has puesto

como administrador.

 

Entiendo que tú, amado Dios,

bendices a las personas que cumplen

con el mandamiento de diezmar

 y ofrendar con amor.

 

Por eso, saca de mi mente,

todo aquello que

impide mi prosperidad.

 

Dice tú preciosa palabra,

en Malaquías 3:10,

que todo se nos

 multiplicará en gran manera

y yo quiero ser

 un fiel diezmador.

 

Además, entiendo

el principio de ofrendar.

 

No obstante, sé que esto

traerá protección

sobre mi negocio y

gran bendición.

 

Quiero que tú, Dios,

me ayudes a administrar

el dinero de mi negocio,

para saber en

qué invertir y en qué no.

 

Sobre todo, anhelo que

el Espíritu Santo

sea mi guía.

 

Así como multiplicaste

los panes y los peces,

anhelo que multipliques

las finanzas de mi negocio.

 

Que todo produzca ganancias,

porque tengo

un Dios grande.

 

Tengo fe en que tú traerás

prosperidad a mi vida,

a través de mi negocio.

Dame sabiduría, Dios,

para trabajar mi negocio.

 

Además, que cada cosa

que haga en él,

dé fruto.

 

Asimismo, que vengan

clientes al negocio,

en cantidades.

También te pido que

las personas nos prefieran

porque tú, Dios, pones gracia.

 

Con todo, declaro la

sangre de Cristo

sobre mi negocio,

esa sangre que protege,

guarda y bendice.

 

Creo que, en tu nombre, Jesús,

mi negocio crece y se expande.

 

Todo porque el Dios del cielo,

dueño del mundo,

es quien dirige cada

espacio del negocio

y guarda sus finanzas.

 

Sé Dios, que tú eres el

dueño del oro y la plata.

Tú sabes qué necesito

en mi vida y qué no.

 

Tú Dios, eres el que enriquece,

así que confió en ti.

Sin duda, mi negocio

te pertenece.

 

Sé que es por ti

que tengo todo lo que

 tengo hoy en día.

 

En consecuencia, nada malo podrá

tocar mi negocio,

en el nombre de Jesús

declaro que tú Dios lo guardas.

 

En efecto, ningún tipo de maldición

puede entrar en él

y aunque el diablo ande

como león rugiente

buscando qué devorar.

 

No atacará en nada

a mi negocio.

 

Desde ahora, mi negocio

es de bendición para mí,

para mi familia

y para todo aquel

que entre en él.

 

Además, con él y las ganancias

puedo bendecir a otros,

así como tú, Dios,

me has bendecido.

 

Sin duda, la bendición que

enriquece y no

añade tristeza

es la que está

 sobre mí y mi negocio.

En resumen,

Dios eres fiel. 

 

Pido todo esto

en el nombre de Jesús.

 

Amén.

Dios es el proveedor

Sin duda, Dios es bueno y nos da en abundancia, su amor es incondicional y también quiere que prosperemos en dinero, finanzas, bienes. Asimismo, Dios es experto en bendecir en todas las áreas, así que nuestro negocio es una de las cosas que también va a bendecir y se encargará de proteger. Finalmente, Dios bendice a quienes le bendicen, es nuestro proveedor, por ende, la prosperidad del creador de los cielos está en ti y en tu negocio.