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¿Cómo puedo sentir la presencia de Dios en mi vida?

20 abril 2020

Ante las exigencias de la vida diaria siempre es fácil involucrarnos en ellas, hasta un punto que no recordamos a Dios para que nos este acompañando, a pesar de que él ha prometido estar siempre con nosotros. Sin embargo, ¿Cómo puedo sentir la presencia de Dios en mi vida?, es una pregunta que todos debíamos estar haciéndonos, de tener siempre presente a Dios y si no como recuperarlo.

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La presencia de Dios en mi vida ¿Cómo puedo sentirla?

No es noticia nueva escuchar que Dios ama estar cerca de nosotros y que quiere que lo conozcamos mejor. Si aspiras experimentar más de su presencia, hay una pregunta de corazón que debemos hacer y es ¿Cómo puedo sentir la presencia de Dios en mi vida? Para esta pregunta  puedes dar pasos que te lleven más cerca de él, entrando a dar a conocer su presencia más fuertemente en tu vida de las cuales son:

  1. Ser sincero con Dios

Si consideras que Dios no está contigo porque no has hablado con él en un tiempo, o porque has evitado pensar en él, arrepentido manifiéstale a Dios lo que hay en tu corazón y en tu mente. También si confesamos nuestros pecados, él nos perdonara de nuestros pecados y nos limpiara de toda maldad.

Recuerda acercarte a Dios con confianza, amor, cortesía y el respeto que se merece porque él es completamente santo y todopoderoso. Busca siempre eliminar las distracciones de tu vida para que puedas percibir a Dios al máximo. Confiesa y arrepiéntete del pecado en tu vida, ya que el pecado interfiere con tu habilidad de percibir la presencia de Dios y crecer más cerca de él. Convierta sus preocupaciones en oraciones, para que la ansiedad no le quite de la mente el enfoque en Dios.

  1. Leer las Escrituras en voz alta

La Biblia dice que la Palabra de Dios es “viva, activa y más cortante que toda espada de dos filos”, además si la lees inspirada en Dios así como también en voz alta sentirás su poder y su presencia.

Siempre permite que tu cabeza y corazón estén abiertos a la obra del espíritu santo para que puedas conocer mejor a Dios, de igual forma, para encontrar su presencia en el futuro haciendo de tu relación con Dios tu principal prioridad en la vida, eso sí, nunca esperando el lugar que uno indique en donde aparecerá si no que Dios en donde menos pienses estará allí, es entonces, que encontrar a Dios es sentir de nuestro espíritu poderosamente ante la presencia de nuestro señor de una forma divina y cristalina de su poder.

  1. Adorar con amor

Dios habita en las alabanzas de su pueblo, es por eso que cuando comiences alabarlo. Y abrir la puerta de tu corazón para amarlo, sin importar dónde estés. Sentirás su presencia probablemente porque ya no estás enfocado en ti mismo, sino en él, es allí en donde lo encontraras.

  1. Diga su Nombre

Decir el nombre en voz alta de nuestro Dios todopoderoso; es encontrar la respuesta a todo lo que buscas. Como la fuente para calmar tu alma, de igual forma, una presencia que te transforma y que sentirás el poder de su paz; convirtiéndote en la persona que él quiere que sea.

  1. Orar con rendición

Nuestras necesidades a Dios a veces no sabemos ni cómo  pedirlas. Es por eso, que debemos comenzar diciendo su nombre y luego la petición de todo corazón. Dejando que sea él quien actué en nosotros, poniendo nuestro “Ego” a un lado, así como llevar a los pies de Cristo nuestras más sinceras palabras.

  1. Dar un paseo y meditar en lo que está en su corazón

El ejercicio es un hábito saludable para el cuerpo, mente y corazón, por el cual, debes salir, moverte, confesarle lo que hay en tu corazón y dejar que te despierte espiritualmente. Es ahí donde buscas ayuda en su Palabra. Pero, también debes buscar una iglesia donde se mueva la liberación. Luego vendrán tus  mejores momentos con Dios cuando derrames tu corazón hacia él.

¿Se debe respirar profundamente?

Es aquí donde debemos centrar nuestra mente en el Dios todopoderoso. Comenzar a respirar profundamente exhalando todos los pensamientos que evitan la concentración pura. Y preocupación por ti mismo y los demás. De igual forma inhalando el deseo de sentir su presencia, de conocerlo completamente y su paz.

Este ejercicio de respiración ayuda mucho a la meditación concentrada. Es entonces, que recuerda eliminar las distracciones de tu vida para que puedas apreciar a Dios al máximo. Confiesa y arrepiéntete del pecado en tu vida. Ya que el pecado intercepta con tu destreza de percibir la presencia y crecer más cerca de Dios, de igual forma convierte tus impaciencias en oraciones, para que la ansiedad no le quite de la mente el enfoque en Dios.