Oración para la protección a la Virgen María de la Misericordia
La oración para la protección a la Virgen María de la Misericordia, nos ayudará a pedirle a ella que nos mantenga protegidos en nuestras vidas, y ciertamente evite que cualquier mal pueda venir a perjudicarnos.Grandiosa y poderosa Virgen María
de la misericordia, ven hacia mí y arrópame
con tu gran poder maternal para que mi vida
se encuentre siempre protegida.
En ti coloco mi vida y mi andar, para
que cada día seas tú quien me ayude y me
proteja, para que seas tú la que
guíe mi camino por el camino correcto.
Tu que eres la grandiosa y misericordiosa
Madre de nuestro poderoso Señor Jesucristo,
a ti te pido que vengas a mi ayuda,
para que me libres de todo los males
que se encuentran en esta tierra.
Protégeme por favor bendita Madre,
tú tienes el gran poder divino de protegernos
a cada uno de tus hijos.
No me dejes caer nunca, aléjame
de todas las tentaciones que
encontramos en este mundo.
Tu eres grandiosa, poderosa y
bondadosa, no me dejes caer nunca en el
pecado, no permitas que me desvíe del
camino correcto que tiene Dios para mí,
trae a mi vida entendimiento y paz.
Ayúdame a encontrar las vías ideales,
protégeme contra mis enemigos, ya que
cada día desean que yo caiga y que
todo en mi vida vaya mal.
Protégeme de la envidia de aquellos
que codician lo que hoy yo tengo.
Muéstrales como todas esas cosas
pueden tenerlas cuando se
acerquen a Dios y a ti.
Enséñale al mundo que mi vida
se encuentra totalmente protegida
por ti, que ningún mal en este mundo
podrá dañarme ni tocarme porque te
tengo siempre a ti junto a mí.
Protégeme de cualquier enfermedad
que pueda venir a afectar mi organismo,
no permitas que me haga daño,
aléjala de mí y de mi vida.
Pues así podré realizar cada una
de mis tareas diarias con
el bienestar total de mi cuerpo.
Oh gloriosa y grandiosa Virgen María
de la Misericordia, hoy estoy aquí ante ti
rogándote que vengas a mí y me protejas.
Para que de esta manera yo pueda
continuar con mi vida de la manera correcta.
Se tu quien siempre se encuentre a mi
lado, permíteme ver tus poderosas manos
obrando en mi vida cada día, para de esta
manera tener la confianza de que nada puede
ir mal mientras tenga tu gran protección.
Mis oraciones siempre serán dirigidas
a ti, para que me ayudes y protejas con
tu infinita bondad y poder, porque
conozco tu bondad con cada una
de las personas que en ti confían.
Te pido que intercedas por mí ante
Dios, para que él también guarde mi vida y me
mantenga bajo su glorioso manto protector,
en ustedes siempre se encontrara
mi confianza, mi fe y devoción.
En el nombre de Jesucristo les rezo
e imploro cada día, para que mi vida
se mantenga bendecida.
Amén.

