Oración milagrosa a Yemayá para mayor prosperidad en tu vida

Oración milagrosa a Yemayá para mayor prosperidad en tu vida

Yemayá, es la Diosa de la Fertilidad de los Orishá, de la religión africana de los Yuruba. Es una deidad marina que trae prosperidad y además tranquilidad en las familias. Esta diosa de las aguas marinas llegó con los esclavos africanos a América y se instaló en lugares del Caribe, Norte de Sur América. Siendo su culto muy popular teniendo muchísima fuerza. Es por eso que esta oración milagrosa a Yemayá para mayor prosperidad en tu vida te brindará paz, tranquilidad, bienestar y riqueza.

A los que acuden solo a los iniciados en posiciones y trances, es una Diosa orgiástica. Esta religión pagana de los esclavos quiso ser perseguida por el catolicismo, los conquistadores. No obstante, ha sobrevivido durante nuestros días.

Índice

    Oración del alma para Yemayá para la prosperidad

    En el culto de esta Diosa, la musicalidad es fundamental. Ella se manifiesta mediante el ritmo y se apodera de nuestros cuerpos que en trance manifiestan su presencia. Clamamos con esta oración milagrosa a Yemayá para mayor prosperidad en tu vida y por la tranquilidad.

    Diosa poderosa,

    estrella marina,

    fuego de las aguas

    que agitan nuestras vidas.

     

    Yemayá, te invocamos a ti

    y a tu séquito de ayudantes,

    ninfas, sirenas e indias del mar.

     

    Para que sirvas de guía

    en las tormentas profundas

    de nuestras vidas en la tierra.

     

    Porque tú presencia

    perfuma nuestra oración.

     

    Yemayá, Yemayá,

    por favor protégenos con tu manto,

    danos fe y también danos la confianza

    que nos falta para la vida plena.

     

    Señora de la prosperidad,

    danos riqueza, sin tener

    que hacer daño,

    y además danos tranquilidad

    sin conocer la zozobra.

     

    Asimismo danos paz sin conocer

    el dolor de la guerra.

     

    Diosa de la fertilidad,

    tú estás en mi cuerpo,

    yo estoy en tu luz.

     

    Yemayá, Yemayá, te llamo ya,

    para aclarar mis pensamientos.

    y para que me des la serenidad,

    propia de la prosperidad.

     

    Igualmente que nada

    falte en mi casa, en mi mesa,

    en mi espíritu, ni tampoco

    en mis amores.

     

    Que todo sea fecundo y que todo

    corra las aguas de mis amores

    sin perder nunca la alegría.

     

    Mi amada Yemayá, por favor

     bríndanos protección, dueña del mar,

    protectora del hogar y de la familia.

     

    Yemayá, Yemayá Diosa de la

    prosperidad te nombramos

    y clamamos tu calor,

    ilumínanos ya Yemayá.

     

    Asimismo señora

    bondadosa y generosa

    cuida por igual a todos

    los seres humanos.

     

    Porque mi cuerpo es tuyo para

    que siempre lo salves.

    Haz que todo fluya,

    que todo se manifieste,

    asimismo haz que todo

    se haga presencia

    y surja la prosperidad.

     

    Yemayá, Yemayá,

    limpia con tus aguas eternamente

    saladas del mar y de los océanos

    todo lo que nos afecta.

     

    Porque tú eres oro y eres luz.

    Yemayá, Yemayá infunde

    veneración en nuestros corazones.

     

    Para que siempre sigamos

    cantándote con la alegría

    que tu luz insufla en

    nuestros corazones.

     

    Porque estamos henchidos de ti.

    Además cúbrenos con tu mando

    y ampáranos con tu perfume.

     

    Para que las flores no cesen,

    y que tu camino de alegría

    lo abras para nosotros, los más débiles.

     

    Porque vamos hacia ti

    pidiendo poder ser

    dignos de tu canción.

     

    Titilan las velas,

    ya estás acá Yemayá,

    qué alegría, qué felicidad.

     

    Oro, fortuna,

    riqueza, prosperidad;

    corren las aguas en

    tu nombre, Yemayá.

     

    Antes de que el mundo

    fuera mundo, tú eras ya Yemayá.

    Ayúdame, ayúdame Yemayá,

    dame la tranquilidad

    que tiene la prosperidad.

     

    Te pido entendimiento

    Yemayá, te pido entendimiento

    Yemayá,que de nuestras

    vidas se multipliquen por

    los bosques Yemayá.

     

    Por las aguas, por el día,

    por la noche Yemayá, Yemayá.

     

    Igualmente dame energía,

    salud y bienestar.

     

    Soberana del mar,

    en las aguas veneradas,

    Yemayá estás coronada,

    estás perfumada, tienes

    puesto tu manto, te

    has manifestado.

     

    Por último te imploramos,

    Yemayá; te pedimos clemencia,

    te cantamos Yemayá,

    Yemayá para que

    nuestras vidas estén

    llenas de prosperidad.

     

    Amén. 

    ¿Cómo dirigirse a Yemayá?

    Debemos dirigirnos a ella, con el respeto que les procesa la cultura afro descendiente, vestirnos de blanco y azul. Con la alegría de un pueblo que ha resistido, resiste y resistirá con la certeza de que nos estamos dirigiendo a nuestra guía. Yemayá maestra, cuando hablemos con ella debemos pensar que nuestras palabras forman un cortejo que van al mar a llevar ofrendas.

    También debemos pensar que Yemayá nos hará recobrar la salud. Yemayá es salvación y prosperidad. Ella iluminará nuestras misiones de vida, por ello, debemos hablar, pero también la debemos escuchar, ella tiene sus formas de manifestarse, recibámosla.

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