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Oraciones para niños “Con Dios me acuesto” ¡Muy Hermosa!

23 septiembre 2020
Oraciones para niños “Con Dios me acuesto” ¡Muy Hermosa!

Que lindo es ver a los niños cuando hablan de Dios y cuando conocen su palabra, cuando crecen temiendo y obedeciendo a sus mandamientos. Y sobre todo cuando dedican su tiempo a orarle a Él. Es importante que Dios crezca en el corazón de los niños y que cuide sus sueños, conoce estas Oraciones para niños “Con Dios me acuesto” ¡Muy Hermosa!

Al final del día lo mejor es entregar a Dios el tiempo para descasar. Dar gracias por lo vivido en el día. Aún por las cosas que no fueron tan agradables para nosotros nos permite demostrarle a Dios que aceptamos su voluntad y que somos agradecidos con Él.

Oraciones “Con Dios me acuesto” para niños

La Virgen María también nos cuida y nos protege de la misma manera que lo hace Dios. Por tal razón enseñemos a los niños la siguiente estas Oraciones para niños “Con Dios me acuesto” ¡Muy Hermosa! para dormir sin temor por las noches.

Mi Diosito Protector

Oh Dios Mío, recíbeme en tu seno

y cobíjame entre tus brazos.

 

Eres el amo y el Señor de mi vida

y por eso me entrego a ti en oración

para que se haga tu santa voluntad.

 

Las noches son muy oscuras,

veo sombras y escucho ruidos,

me asusto con facilidad y no

puedo dormir tranquilo

porque siento mucho miedo.

 

Diosito Querido, quiero que

cada noche vengas a la cama

conmigo, para que junto a ti

pueda acostarme y para que a

tu lado pueda despertarme.

 

Contigo me acuesto Dios,

contigo me levanto,

con la Virgen Santísima

duermo bajo su manto.

 

para que ningún miedo me asuste

y me libre de todo espanto.

 

Dios, aunque mi cama

no es muy grande, siempre hay

un espacio para ti, la Virgen María

también cabe y podremos

dormir abrigados los tres.

 

Así no me sentiré solo

ni desamparado cuando llegue

la tempestad, cuando la oscuridad

llegue a mi ventana

y los truenos me hagan retumbar.

 

Permite mi Señor, que pueda

descansar libre de todo mal,

que mis sueños sean bonitos.

 

Y que cada mañana al despertar

pueda darte gracias mi Dios

por un día más de vida.

 

Aleja todo peligro,

toda entidad maligna y toda

cosa que pueda perturbar mi sueño.

Que ni los pensamientos feos

ni recuerdos malos puedan

llegar a mi mente sin dejarme dormir.

 

Que el ambiente se torne

tibio y en silencio para que

mi sueño sea placentero y tranquilo.

 

Sé que hay muchas cosas

pendientes por hacer en el nuevo día

y necesito estar fuerte y con energía

para cumplir con todas mis actividades.

 

Protege también a mis padres

y hermanos Señor, cuida mi casa

y mi hogar, para que todos en familia

podamos estar felices y tranquilos.

 

Y ven Señor, siéntate a mi mesa,

en mi sala, en mi patio

y duerme conmigo en mi cama.

 

Entra en mi hogar y quédate

con nosotros cuidándonos

y protegiéndonos.

 

Enseñándonos de ti y de tu

palabra, guiándonos por el camino

correcto y colma nuestras vidas

de bendiciones maravillosas

que guardas para todos nosotros.

 

Bendito eres mi Dios, me haz

dado muchas cosas bellas

que te agradezco sin parar.

 

Salud, mi familia, mi casa,

mi escuela, mis amigos,

mis vecinos, mis juguetes.

 

Gracias Dios, siempre trato

de portarme bien para que

me regales muchas bendiciones.

 

Cada noche antes de acostarme y

cada mañana al levantarme

te entrego mi vida en oración.

 

Para darte gracias por el día

que terminó y por el nuevo día

que inicia, para que vayas de mi

mano a todo lugar y seas

mi amigo y mi compañero.

 

Asimismo, contigo me acuesto

y contigo me levanto Señor.

 

Amén.

Dios es fiel amigo y compañero

Ofrecerles a los niños educación basada en la fe cristiana, permitirá que desde muy jóvenes fortalezcan los lazos de amistad y amor con Dios. Creando sentimiento de respeto, de obediencia, de entrega y devoción. Permite que Dios sea el fiel compañero que siempre los acompaña y nunca los defrauda.

El temor a las noches, a la oscuridad, a dormir solo, es normal en los niños. Pero si confían y creen en Dios, si les enseñamos a orar y a reposar sus sueños en Él. Esos temores desaparecerán y descansarán tranquilos todas las noches.