5 Versículos de la Biblia sobre la obediencia a las autoridades

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Los versículos de la biblia sobre la obediencia a las autoridades, están referidos al respeto y a la disciplina que deben tener los ciudadanos creyentes en Dios, de someterse a las leyes y a las ordenanzas de las autoridades.

Los seres humanos, decididos a irrespetar la ley que pregonan los representantes del gobierno serán sometidos a castigo, tal como lo establecen las ordenanzas de la biblia, es decir, recibirán una sanción divina.

Índice

    5 Versículos Bíblicos sobre la obediencia a las autoridades

    Dentro de los versículos de la Santa Biblia que se encuentran referidos a la obediencia a las autoridades, es importante destacar los siguientes:

    1.      Timoteo 2:1-3. De los mejores versículos bíblicos sobre obediencia a las autoridades

    Este versículo manifiesta la importancia de la oración, de los ruegos y de las peticiones que se hacen a los seres humanos para que cumplan con todo lo establecido en las leyes divinas, recibiendo a cambio una vida feliz.

    Las almas buenas y obedientes serán recibidas con alegría en los altares y en la casa de Dios, por su amor y solidaridad al ser predicadores del cristianismo. Conectados con la palabra del Señor. Aleluya, que así sea.

    2.      Tito 3:1

    Los seres humanos siempre van a estar sujetos a las autoridades, quienes exigen su obediencia para que estos puedan disfrutar de una vida más sana en conexión con la biblia y su escritura sagrada.

    La misericordia divina siempre se apodera de las almas, que con su desobediencia irrespetan lo establecido por las autoridades, ellas recibirán su castigo y podrán reivindicarse si así lo desean.

    3.      Pedro 2:13-14

    Los transgresores de las leyes divinas y de la obediencia a la autoridad, no serán premiados en el reino de los cielos. Ser cristiano es consagrar amor por Dios y ser obedientes nos abre las puertas hacia la felicidad y el regocijo divino.

    Hay lugares santísimos y santos que acogen a sus verdaderos feligreses y rechazan a todos aquellos que con su conducta transgreden la gracia divina. Seamos humildes y buenos profetas del bien ciudadano.

    4.      Mateo 22:21

    Este versículo se basa en pregonar la igualdad y a que todos respeten con prudencia y entendimiento los designios de Dios. Esto significa, que nuestra conexión con el santísimo debe ser puro y sincero.

    En consecuencia, la obediencia es un apostolado que debemos practicar con humildad, cumpliendo con nuestros deberes de fe cristiana.

    5.      Hebreos 13:17

    Dios ha ordenado obediencia a sus pastores, para que transmitan ese valor a todas las almas cristianas que quieren ocupar un lugar en el reino de Dios. Ellos procuran la bendición divina para todos aquellos que respetan a las autoridades.

    Por otra parte, todas las personas deben recibir con humildad, sin soberbia, los mandatos divinos. El obediente es enaltecido, el rebelde es castigado por su mal comportamiento. Bendito sean los ángeles que nos acompañan.

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    Los Versículos de la Biblia sobre la obediencia a las autoridades

    De cualquier forma, las personas que están al servicio de la fe y devoción a los designios divinos, siempre estarán dispuestas a acatar las normas que favorecen a todos los que actúen con disciplina y fervor.

    En cambio, los que no están dispuestos a cumplir con sus deberes escuchando lo impartido por las autoridades para el bienestar de sus feligreses, recibirán penas y castigos, porque Dios no acepta maldad ni acciones indebidas.

    Del mismo modo, cabe señalar que, si los ciudadanos cumplen con el pago de sus servicios y con todos los deberes que las autoridades solicitan de ellos, serán bien recibidos en el reino de Dios. El Señor favorece a sus fieles.

    Sin duda, el cumplimiento de lo establecido por las autoridades se expresa ante Dios como lo predice uno de los mandamientos divinos: “Ama tu prójimo como a ti mismo”. El amor se expresa con hechos.

    La fraternidad no perjudica al prójimo, es una acción generosa que se traduce como el respeto a las autoridades y a los gobernantes, buscando una salvación eterna, para estar más cerca del reino de los cielos.

    En efecto, ser responsable con nuestra forma de actuar nos aleja de la oscuridad y del castigo divino. Ser buenos ciudadanos nos acerca a nuestro Señor Jesucristo y nos ofrece una vida plena, libre de pecado.

    Además, nuestra consagración al Santísimo, nos libera del pecado y nos conduce por el camino de la justicia divina con devoción y serenidad. Alabado sea Dios.

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