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¿Cómo hacer los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola?

2 junio 2020
¿Cómo hacer los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola?

Si estás en la búsqueda de cómo hacer los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola pues este es el artículo que estabas buscando. Ignacio de Loyola fue un militar del siglo XV el cual era muy devoto a la religión católica, fue una persona perteneciente a una familia de alcurnia de la época lo que hizo que sus estudios fuese de alto nivel y de calidad, tanto así que creo este libro el cual nos habla de los ejercicios espirituales.

Los ejercicios espirituales fueron creados por Ignacio de Loyola, con una recopilación de valores de forma de ser y de comportarse de un cristiano desde distintos puntos de vista. Esta persona duró casi un año en perfeccionarlos y hoy en día, los ejercicios espirituales deberían de ser partes de nuestra cotidianidad. Ya que nos muestran de como deberíamos de actuar ante cualquier situación en la que un cristiano podría llegar a estar.

Ejercicios espirituales del Santo Ignacio de Loyola

Los ejercicios espirituales son basados en un libro escrito por Ignacio de Loyola, en donde nos explica la forma correcta de comportarse, la forma correcta de ser, y como la paz y la meditación deben de ser parte fundamental de nuestras vidas. Este libro fue creado en un aislamiento autoinducido. Así que de alguna forma podríamos decir que el señor Ignacio de Loyola fue un cenobita de la época, al menos por un corto periodo de tiempo (aproximadamente un año).

Algunas personas aseguran que la creación de este libro fue un intento de Ignacio de Loyola por dejar que las personas fueran ermitaños. Que hubiese otra forma de crear el sacrificio y la separación total del mundo y de la sociedad que lo rodea por la oración, ya que esa época y en siglos pasados era una práctica poco común pero realizada por las personas que querían llegar a la santidad, o demostrarle al mundo que el mundo material era solo algo pasajero.

La forma de vida de las personas que lo realizan

De todas maneras Ignacio nos hablaría en su libro de que la humildad y la admiración a Dios requería de mucha compresión, y que por medio de la meditación esto podría llegar a lograrse sin necesidad de ser un ermitaño. Aunque idealmente estos ejercicios deberían de hacerse en la mayor soledad posible. Ya sea a través de un retiro espiritual acompañado de la mano. De un guía espiritual que te ayudará a procesar la información que en el libro estaba.

Los ejercicios espirituales también nos habla acerca de la naturaleza y de la psicología que debería de tener el buen cristiano en todo momento. Pero cada persona puede darle su propia interpretación, puesto a que es un libro muy complejo y que con meditación o con dedicación fundamental a la lectura del libro descubrirás exactamente de lo que te habla el mismo.

Ignacio fue una persona muy letrada, que inspiró su vida a tener un equilibrio social, físico, mental y de religión, palabras más o palabras menos, fue una persona íntegra en todos los aspectos de su vida que por medio de su conocimiento adquirido en el tiempo que estuvo meditando. Intentó que fuese transmitido a través de la práctica de los ejercicios espirituales.

Sus conocimientos nos son de mucha ayuda, puesto que la forma de pensar de cada persona es muy importante. Sobre todo a la hora de ser cristiano, las muchas interpretaciones que tiene la vida, la biblia, y de cómo el católico puede unificar estas dos y volverse así mismo un ejemplo a seguir sin lugar a dudas es algo a admirar.

San Ignacio de Loyola y sus conocimientos

La forma en que Ignacio de Loyola nos pasó sus conocimientos a través de los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola es para agradecerles. Ya que con ellos podremos de lograr una paz interior, a la par que sentirnos bien con nosotros mismos espiritual y físicamente. Sin la necesidad de apartarnos en un confinamiento que podría llegar a perjudicarnos en nuestro estilo de vida.

Debemos tener en cuenta. Así es tomado como un  ejemplo a seguir para esas personas. Que desean tanto ejercitar el espíritu y la pasión por el creador. Llegando a crear a personas excepcionales en esta área religiosa conocida como el amor al prójimo.