¿Qué se necesita para convertirse en una religiosa?
Comúnmente una joven puede hacerse religiosa a partir de los 16 años. Pero si antes de esa edad ya se ve de manifiesto el deseo y la vocación. Puede irse relacionando con ese mundo, buscando información, asistiendo a los conventos y conociendo a sus hermanas. De tal manera que al cumplir la edad reglamentaria, pues tenga más profundo conocimiento sobre el mundo a donde se instalará a servir a Dios. La primera y más importante señal es el llamado de Dios. Es ese sentimiento de concebir la necesidad de entregar todo por nuestro Dios. De regalar la vida y ponerla a su disposición para que tome poder de ella. Cuando la vocación es verdadera se presenta el espíritu de la orden y ha de hacerse un discernimiento vocacional. Donde se conoce y se perfeccionan las aptitudes para seguir el camino al servicio de Dios. También se debe tomar en cuenta los deseos de consagrarse a Dios y de cumplir su voluntad. Tener claro que se tendrá una intimidad con el Señor en total entrega a su servicio lejos de muchas cosas del mundo. Se debe tener la capacidad de vivir en comunidad. En clausura, trabajo en común y estar dispuesta a una vida de sacrificios, pobreza, humildad, obediencia y sobre todo castidad.

