El gigante de la historia de las misiones
San Francisco Javier, se consagró al servicio de Dios haciendo voto de absoluta pobreza, allí inicia su maravillosa obra misionera. Se ordenó Sacerdote en Venecia. Posteriormente va a Roma donde tiene el honor de colaborar con Ignacio Loyola en la redacción de las Constituciones de la Campaña de Jesús. Cada vez más se fortalecía la amistad entre Francisco e Ignacio, y Jesús así lo expresó: Encontrar un buen amigo es encontrarse un gran tesoro. La Historia y biografía de San Francisco Javier como misionero empieza en el año 1.540. Cuando va hasta la India e inicia su Primera Expedición Misional en compañía de Jesús. Dios ya tenía destinado para él su cometido, profesar su palabra ante el mundo y llevar el catolicismo a lugares hundidos en perdición. Dedicó gran parte de su tiempo a instruir y catequizar a la Ciudad de Lisboa. Pero los planes de Dios lo llevaron más allá. A los 35 años fue nombrado Nuncio Apostólico en el oriente y debía partir. Su gran humildad le hacía único entre todos, llevó consigo muy poca ropa y algunos libros y no permitió que le acompañara ningún criado. Pues pensaba que “la mejor manera de alcanzar la verdadera dignidad es lavar sus propios vestidos sin que nadie lo sepa”.

