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Jeremías 31:3 – “Con Amor Eterno te he Amado” Palabra de Jehová

25 abril 2020

Jeremías 31:3 – “Con Amor Eterno te he Amado” Palabra de Jehová

Este corto versículo, parece ser mínimo en palabras, pero tiene un extenso significado que te iremos explicando a lo largo de este texto. Quien lo lee por primera vez, pensará que solo habla de amor, pero es más que eso. Demuestra toda la protección que él le otorgó a su pueblo con misericordia y, por supuesto, amor.

Para entender que quería decir Dios con esto debemos tomar en cuenta el contexto, que muy bien puede ser referido hoy día.

El pueblo de Israel es a quien Dios habla y le dedica estas hermosas palabras, ya que, para ese entonces, los israelitas sufrían una fuerte opresión por parte del Faraón. Este los maltrataba y los hacia trabajar durante largas hora, sin que estos tuvieran tiempo ni para alabar a su Dios,

El Señor, como es bueno, escuchó su suplicas y protegió con amor eterno, que es a lo que se refiere en este corto versículo. Acompañado de Abrahán, el pueblo de Israel logra salir de la esclavitud, y así culminan lo que fueron muchos años de sufrimiento sin descanso.

Jeremías 31:3 – “Con Amor Eterno te he Amado” Palabra de Jehová

El término “soportar” se puede traducir de muchas maneras, y es que la biblia ha tenido múltiples traductores. Lo que el evangelista quiere que se entienda es que, con tanto amor, amó Dios a Israel, que soportó todo lo que ellos soportaron. Porque en su condición de Dios, puede transformarse y hacerse como nosotros.

Se sabe que Dios es misericordioso, pero en esta época, Israel era un pueblo esclavizado. El Señor se mostró más misericordioso que en otros pasajes, ya que al ver todo lo que estos padecían, y perdonando cada falta y crueldad del Faraón, su misericordia se hizo interminable.

Jeremías hace mención al amor eterno e inacabable de Dios.

Teniendo en cuenta todo esto, Dios es un ser que no se siente ofendido por nuestras fallas pero que merece respeto y de allí de desglosa la misericordia. El pueblo de Israel débiles como tú y como yo, muchas veces dudaron de Dios y se quejaron con Abrahán quien era su mensajero por las cosas que Dios les daba en el desierto.

Tanto así fue su falta de confianza que este pueblo ingrato hizo un becerro de oro y lo comenzaron a alabar en nombre de Dios. Por eso el versículo de Jeremías dice: “te soporté con misericordia” y soportar no en el sentido de aguantar injusticias sino, el que hace todo por el otro sin buscar nada a cambio.

Si llevamos esto a nuestro día a día y revisamos que ha sido de nuestras vidas y las injusticias que le hemos hecho a él, podremos darnos cuenta que Dios nos ha amado con amor eterno y nos ha soportado, igualmente con amor eterno. Eso es lo que Jeremías quiere que veamos; todas las veces que le hemos rechazado, o negado, además de olvidarnos casi siempre de su persona.

Este versículo nos invita a no ser como el pueblo de Israel que se fue detrás de otros dioses, como el dinero, la tecnología y los objetos que están de moda, todo lo contrario nos invita a ser mejores y a tener presente que Dios nos ama como somos, acompañado de su invencible amor eterno.

La palabra de Jehová es Amor

Entendiendo el anterior versículo, sabemos una vez más lo bueno y maravilloso que es Dios para con el mundo y con nosotros. Ha amado al pueblo de Israel, al pueblo de Egipto, hasta llegar a amar a todos por igual sin excluir a ninguna persona.

Dios ama, a tiempo y a destiempo, todos los días del año, con sus horas y segundos incluidos, él te ama cuando dudas, cuando pecas, cuando le eres infiel y le rechazas.

No puede el desmentirse a sí mismo porque su nombre significa muchas cosas, pero su principal significado en el amor, ese que se entrega sin recibir nada a cambio, que todo lo soporta, que no se ofende y que es reciproco.  No dudes del amor de Dios porque el confía en ti.