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Oración Baha’i efectiva para que los muertos descansen en paz

3 agosto 2020
Oración Baha'i efectiva para que los muertos descansen en paz

En cualquiera de las religiones que se practican en el mundo. Es la oración el medio de conexión entre los mortales y aquel maravilloso ser supremo en el que se tiene devoción. La Fe Baha’í sigue a Dios como el dueño del mundo y de la creación del hombre, dedica la siguiente Oración Baha’i efectiva para que los muertos descansen en paz.

El Bahaísmo es una religión que profesa el amor a Dios, a la humanidad y a sus propias creencias. Su profeta y fundador es Bahá’u’lláh quien es considerado la manifestación de Dios es estos momentos actuales. Fue el escritor de cientos de textos inspirados por Dios como leyes de revelación.

Oración a Baha’i efectiva para el descanso de los muertos

La mejor manera de aceptar y resignarse ante la muerte de un ser querido es pedir a través de la Oración Baha’i efectiva para que los muertos descansen en paz.

Mi Dios Todopoderoso

Oh mi amado Dios, mi perdonador de pecados,

mi ser de luz eterna, el que tiene el poder

sobre la tierra y bajo el cielo,

el Rey de Reyes y jefe del mundo. 

 

Eres tú mi Dios Bondadoso

quien confiere los dones y disipa las aflicciones.

 

También eres tú mi Dios,

el que otorga y quita según tu voluntad,

el que decide quien se queda y quien se va.

 

Además el que coloca todo

en su santo lugar en el momento oportuno,

fieles y obedientes hemos de ser

para entender que todo tiene su momento

y tu tiempo mi Dios es perfecto.

 

Te suplico perdona los pecados

de quienes han abandonado su envestidura física

y han ascendido al mundo espiritual.

Para aquellos que han pasado a mejor vida

donde la eternidad les espera.

 

Además pido por los muertos

que han dejado el plano terrenal

para encontrarse con tu reino,

para que permitas que sus cuerpos descansen en paz.

 

Y que sus almas

se eleven libres de pecados

hacia el reino de los cielos

y se posen junto a ti.

 

Asimismo no permitas

que sus almas deambulen por allí

sin rumbo y sin razón,

en pena por los aires

a causas de los pecados cometidos.

 

Porque aun no están

saldados aquí en la tierra.

Perdónalos, límpialos, purifícalos

y hazlos merecedores de alcanzar la vida eterna.

Permite oh mi Señor,

que sus cuerpos ya sin vida

reposen en completo descanso

y no puedan ser utilizados para maleficios del maligno.

 

Que el descanso eterno sea parte

de su cuerpo y de su alma.

 

Asimismo dale mi Señor, descanso eterno

y en paz a todos aquellos difuntos

que ya partieron de este mundo,

no vayas a abandonarlos y a desampararlos.

 

Porque sus espíritus

anhelan encontrarse contigo

y también acompañarte en tu reino.

 

Por ello, purifícalos de sus transgresiones,

disipa sus tristezas

y cambia su oscuridad en luz.

 

Por favor concédeles el honor

de entrar al jardín de la felicidad

para que bañados bajo aguas de purificación

puedan contemplar en tu reino

los esplendores de la casa de Dios.

 

Ilumina el camino hacia la vida eterna,

que el paso entre este mundo y el tuyo,

sea placentero tranquilo y sin perturbaciones

para que no pueda perderse y llegar

hasta tus brazos tibios y cálidos.

 

Permite también mi Dios de amor y de paz,

que las personas que han de sufrir

la partida de un ser querido,

puedan aceptar en su dolor

que esa ha sido tu voluntad.

 

Y además que no han muerto,

sino que han pasado

a la vida eterna junto a Dios.

 

Finalmente otórgales la capacidad de reconocer

que la vida conlleva a la muerte,

pero que si aceptamos a Dios en nuestros corazones,

gozaremos de la vida eterna.

 

Amén.

Reflexión y meditación para los difuntos

La fe Baha’i, nos invita a la oración, a la reflexión y a la meditación. Dice el profeta Bahá’u’lláh en sus escrituras, que una hora de profunda reflexión es preferible a setenta años de adoración piadosa. Pues con la reflexión interiorizamos cada parte de nosotros y de nuestro espíritu para conectarnos con el yo interior.

Más la petición basada en la reflexión nos concede la dicha de reconocer fuertemente lo que en verdad queremos y necesitamos. Y se hace más efectiva al momento de solicitar por ella ante Dios Todopoderoso.