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Oración poderosa por un hijo enfermo mental ¡Ayúdalo a sanar!

31 julio 2020
Oración poderosa por un hijo enfermo mental ¡Ayúdalo a sanar!

Vivir la experiencia de tener un familiar con alguna enfermedad mental es una situación difícil de enfrentar y más aún si ese familiar es un hijo. Este tipo de situaciones cargan a los padres y representantes de una gran responsabilidad pues amerita una atención especial. El poder de Dios es muy grande, dedica esta Oración poderosa por un hijo enfermo mental ¡Ayúdalo a Sanar!

Refugiar nuestras penas y esos momentos de gran dificultad en Dios, nos permite conseguir alivio y un poco de tranquilidad. Pues sabemos que su misericordia no nos abandona. Los problemas mentales producen cambios inesperados en la conducta de las personas que les impide su normal desarrollo físico y social.

Pedir a Dios sanación para un hijo enfermo mental

Para que puedas conseguir llevar tú día a día con mayor tranquilidad sobrellevando esta difícil y dura situación. Implora desde tu corazón esta maravillosa Oración poderosa por un hijo enfermo mental ¡Ayúdalo a Sanar! y solicita piedad por él.

En primer lugar,

Dios de Bondad y de Amor

mi Señor Misericordioso,

amo y dueño de mi vida,

a ti dedico esta humilde oración con todo el dolor

que invade mi corazón.

 

Pues, me siento desolada

y desconsolada

por la enfermedad de un ser

muy especial en mi vida.

 

Oh mi Padre Santo, mi hijo

se encuentra con un problema de salud

que me causa mucho pesar.

 

Porque sus funciones cerebrales

no están en completa normalidad,

presenta deterioro en su mente que le produce

desequilibrio, inestabilidad, angustia y ansiedad.

 

Además a medida que el tiempo pasa

se hace más intenso su padecer,

por ello, no controla sus impulsos y

sus instintos violentos,

pierde la noción del tiempo

y se vuelve incoherente.

 

En consecuencia,

en ocasiones pierde la

razón y no sabe ni quién es.

 

Además, son muchas las conductas que asume

que no logro comprender y pues

solo puede verse en calma

 cuando se encuentra bajo

los efectos medicinales.

 

Sin duda,

es muy doloroso para mí, Dulce Padre,

tener que presenciar sus ataques y sus crisis.

Aún más, cuando se convierte en un ser

desconocido para mí,

aun siendo mi hijo adorado.

 

Por ello, apiádate Señor,

de este humilde servidor

que pide auxilio y socorro,

es tan grande el dolor que me invade,

el dolor que padezco

que no consigo consuelo a mi sufrir.

 

De esta forma,

en oportunidades pienso en la Virgen María,

en lo que debió de pasar al ver

sufrir tanto a su hijo Jesucristo.

 

Ten piedad Señor de mí, socorre

mi alma y calma mis angustias,

permite que mi hijo logre la sanidad.

 

Igualmente que todo ese desequilibrio

mental que le invade

salga de su cuerpo y lo

haga libre de todo mal.

 

Que la vida le abra las puertas a

desarrollarse con normalidad,

a trabajar, a jugar, a pasear, a

conocer personas y formar una familia.

 

También que pueda crecer como ser humano

en cuerpo, espíritu y conocimiento.

 

Y por ello te pido

Escucha mi plegaria Señor,

atiende a mi llamado, calma mi dolor,

no soporto ver a mi hijo sufrir tanto, mi dolor

se multiplica al verlo entrar en crisis.

 

Por favor ayúdalo a salir de esta enfermedad.

Derrama la sangre purificadora de

Jesucristo sobre él,

coloca tu mano milagrosa sobre su cabeza

y echa fuera todo daño.

Además sana su mente,

cura su cuerpo y alimenta su espíritu

de tu mismo amor milagroso que salva

a los hombres del mundo.

 

Finalmente, bendita sea tu misericordia

que resuelve lo imposible,

en ti confío y dejo toda mi esperanza.

 

Así pues, mis plegarias día a día

imploro con mucha fe y entrega,

como hijo de tu rebaño y fiel miembro

de la iglesia católica.

 

Finalmente, sánalo mi Dios,

purifícalo, libéralo,

te lo pido, te lo imploro, te lo ruego

oh mi Dios.

 

Amén.

Pide a Dios fortaleza

Los hijos son el mejor regalo de Dios y ver a un hijo padecer una enfermedad mental ha de ser causante de un inmenso dolor. Pero la misericordia de Dios jamás nos abandona ni en los momentos de mayor oscuridad. Las dificultades que haya que enfrentar para sacar adelante a tu hijo déjalas en manos de Dios.

Dios no da ninguna cruz a sus hijos que no puedan cargar, solo escucha la palabra sagrada para que te dé consuelo. Reposa en profunda oración a Dios, cree y confía en que el milagro llegará. Dios jamás olvida a sus hijos ni los deja solos ante tanta dificultad.