San Martín de Porres y los niños
Este Santo de color, sufrió desde pequeño el desprecio y la burla por su color de piel. Por eso comprende lo que pueden sentir los niños al pasar ofensas y discriminaciones. Su amor infinito hacia el prójimo también incluía a los niños. San Martín fue un niño que repartía todo a los pobres dándoles limosnas. Fue un buen hijo, un niño muy noble y por eso inculcó ese amor a los más pequeños para que también lo fueran. Con caridad y devoción demostró su fe en Dios, con los principios que aprendió de su madre y de la asistencia por la Gracia Divina. Para pedir por tus hijos y por los niños del mundo te presentamos esta hermosa oración especial a San Martín de Porres para los niños.Glorioso San Martín de Porres
¡Oh bendito San Martín de Porres!
Hombre noble y bondadoso que diste
de tu comida al hambriento,
sanaste a enfermos que habían
perdido la esperanza de vivir.
A los mendigos recogiste de las calles
y con limosnas consolabas
a los más necesitados.
Fuiste un niño que no sabía de egoísmos.
Dabas a los demás de lo que recibías
de tu madre para las compras de la casa.
Cuidaste de los niños mientras estuviste
en vida y después de tu muerte
seguiste haciendo milagros.
Tu bondad no tenía límites,
curaste a quien lo necesitó,
salvaste piernas y brazos de niños
que por accidente casi les fueron amputados.
Tus deseos de salvación te hicieron
interceder por gracia Divina
para alejar la muerte a quienes
estaban moribundos.
Hoy recurro para pedir por los niños
del mundo, cuida sus pasos
y guía su educación, que Dios no los
abandone en los turbios caminos
que empiezan a recorrer.

Permite que duerman y reposen en paz
sin temor a ninguna cosa para que
nada perturbe su sueño.
Que los demonios no entren en sus mentes
para crear sentimientos de envidia,
de egoísmo, de odio o rencor.
Deja que todos los niños del mundo
disfruten de sus vivencias y esperanzas
en alegría y sana paz.
Que sus juegos estén bajo tu protección,
además, que entre risas y cantos se conecten con
el poder Divino de nuestro Padre Celestial.
No los abandones, aleja
el peligro de sus vidas,
son inocentes y no ven la maldad
que hay en las cosas,
igualmente, el demonio los persigue
por ser fácil presa a la tentación.
Invade con tu amor, cada uno de sus
corazones para que aprendan a
vivir bajo la voluntad de Dios.
Finalmente, que ningún niño sufra dolor,
que las enfermedades no toquen su cuerpo,
y los accidentes se alejen de ellos, además,
que nada toque sus sensibles corazones.
Amén.

