Oración a la Virgen de Guadalupe para niños enfermos
Nuestra Señora de Guadalupe, cariñosamente llamada morenita por el color de su piel, es milagrosa cuando de salud se trata. Sin duda, llena de amor y con la sensibilidad de quien espera un hijo, está presta a brindar su apoyo. ¡Búscala!Salve, excelsa Señora de Guadalupe,
madre de Cristo Salvador.
Santa madre, siempre virgen y llena de amor,
recibe nuestra urgente
plegaría y llévala ante Dios.
Como madre padeciste cada dolor
de tu hijo como propio.
Sin duda, conoces que los padres sentimos
en carne propia cada logro,
miedo, angustia o dolor de nuestros los niños.
También disfrutamos con sus risas,
celebramos sus triunfos,
les bendecimos permanentemente
para que estén a salvo.
Asimismo, lloramos con su dolor y compartimos
con ellos todas sus vivencias.
No obstante, hoy la preocupación nubla y oscurece
la mente y el corazón,
por eso, sentimos aflicción por la enfermedad
que aqueja a nuestros niños.
Agotados los recursos, acudimos a ti madre,
sin duda, confiados en tu compasión.
Con humildad te rogamos, piadosa señora,
escuches nuestro ruego.
Oye el clamor de estos padres
que no encuentran sosiego.
Di la palabra y cúralos, morenita.
Como has hecho a otros hermanos,
asimismo, restitúyeles la salud.
Por tu hijo, nuestro Salvador Jesús
te lo suplicamos,
llenos de la esperanza que
nos infundes y con fe.
Permite que todos sus sistemas
funcionen armoniosamente,
aparte de que venzan cualquier virus,
padecimientos y dolor.
¡Haz el milagro madre,
te pedimos con amor!
Danos el entendimiento y la
sabiduría para ayudarles.
Que nuestro espíritu, alma y cuerpo
proporcionen el alivio,
no sólo físico, sino también
emocional y espiritual.
Confiamos en ti, virgen milagrosa,
madre amorosa.
Abre tus oídos a esta plegaria
que elevamos ante ti
y que la luz del nuevo día,
traiga el milagro solicitado.
Ten piedad de nosotros y de los más
pequeños de tus hijos,
perdona nuestros pecados.
Faltas y omisiones
para que, con ese perdón,
alcancemos el milagro de la salvación.
Intercede por nosotros, santa
patrona de Guadalupe.
Tú, que cercas del trono de Dios estás,
eleva nuestras súplicas
que con humildad te dirigimos.
Con la certeza que el amanecer glorioso será,
esperamos que al despertar,
encontremos a los niños sanos,
libres de las cadenas de cualquier enfermedad.
Seguros de alcanzar la victoria
por medio de la fe,
también por ser hijos de Dios y así
dijo san Juan en su evangelio:
“todo lo que es nacido de Dios, vence al mundo”.
Estando en tu presencia, bendita madre,
virgen siempre,
y por las promesas del padre Dios,
creador de todas las cosas,
el alma se reconforta y nuestras angustias cesan.
Asimismo, descansaremos en
tus brazos amorosos,
creyendo en el milagro alcanzado
por tu intervención bendita.
Y comprometiéndonos en proclamarlo
por la bondad dispensada.
Te agradecemos madre santa y elevamos
nuestros ruegos,
en el dulce nombre de tu hijo
Jesús, el salvador.
Quien ofrendó su vida en la cruz
para el perdón de nuestros pecados.
¡Amén!

