Saltar al contenido

Un resumen de la historia de la Virgen de la Misericordia – Muy interesante

26 mayo 2020
Un resumen de la historia de la Virgen de la Misericordia - Muy interesante

El título «Merced» es primero que nada «misericordia». Hoy estaremos conociendo un poco sobre la interesante historia de la Virgen de la Misericordia. La Virgen es misericordiosa y sus hijos también deberían serlo. Esto significa que debemos llegar a ella primero con el deseo de ser como Jesús misericordioso.

Fue durante la época en la que los musulmanes saquearon las costas y llevaron a los cristianos como esclavos a África. Estas personas se encontraban en condiciones muy  horrendas. Se habían quedado sin fe, creían que los había abandonado Dios.

Desde hace mucho tiempo, varios creyentes han pedido la ayuda de la Virgen María, refiriéndose a ella como la madre de la misericordia, esto los ha puesto bajo el suave cuidado de la Madre de la Misericordia. Así que te invito a continuar leyendo esta fantástica historia acerca de la bonita historia de la Virgen de la Misericordia y el maravilloso mensaje que nos deja.

La historia de la Virgen de la Misericordia

A través de la misericordia de Dios, obtenemos la gracia divina que nos ayuda a obtener los favores celestiales que son responsables de todos los buenos acontecimientos de la vida. María la Madre de la Misericordia es nuestra mediadora en este caso.

Un comerciante llamado Nolasco. Tomó la decisión de invertir todo su dinero en la liberación de la mayor cantidad de esclavos posibles. Recordaría la frase del Evangelio: «Pero acumulad tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la podredumbre destruyen, ni los ladrones irrumpen y roban.».

Para el año de 1203 Pedro Nolasco, quien era una persona laica, empezó a liberar a los prisioneros de Venecia, pudo liberar a unos 300 prisioneros con su propio dinero. Logró crear un grupo que tenían como finalidad colocar todo lo que tenían a su disposición para negociar la liberación de los prisioneros.

Su Experiencia como trabajador comerciantes le ayudó a realizar este trabajo. Todo el grupo comerciaba para poder salvar a los esclavos. En el momento en que se les acababa el dinero, realizaban cofradías con la finalidad de generar fondos «para ayudar a las personas cautivas».

Pero llegó el instante en el que todo el dinero que tenían se acabó, por lo que Nolasco no sabía si entrar en una orden religiosa o simplemente retirarse. Así que decide entrar en un momento de profunda reflexión y de oración.

Nolasco pide ayuda a Dios, y como signo de la misericordia divina, la Santísima Virgen María le responde que debe fundar una congregación liberadora. En las primeras noches del mes de agosto del año 1218, la Virgen Santísima hace su aparición a Pedro Nolasco, al rey Jaime I de Aragón y a Raimundo de Peñafort.

Le indica a cada uno de ellos su voluntad de crear una congregación que tiene como meta liberar a los cautivos. La Virgen María Santísima hizo que Nolasco sintiera gozo en su corazón. Esto fue como una señal para formalizar la labor que entre los demás y él ya se encontraba ejerciendo.

Esta Virgen Santísima llama a Nolasco y le indica su voluntad de liberación por medio de una orden específica para la liberación de las personas cautivas por los musulmanes, que se exponían a perder su fe. Gracias a la bendición de la Virgen de la Misericordia, estos esclavos pudieron ser liberados y engrandecieron su fe en Dios.

El ícono de esta milagrosa Virgen

Una variedad de imágenes de la Virgen María se llaman Nuestra Señora de la Misericordia. Pero en la iconografía canónica de este género la Virgen María tiene una corona. También es atendida por ángeles, y alberga a una multitud de personas bajo su manto, que suele ser azul.

La imagen tiene su origen en la formación de la Orden de los Mercedarios en el siglo XIII, cuando se dice que María se apareció en la misma noche a su fundador, San Pedro Nolasco; a San Raimundo de Peñafort; y al rey de Aragón.

Ella los instó a todos a salvar a los muchos cristianos que habían sido esclavizados por los moros y estaban en peligro de sucumbir a la conversión forzada. Pedro estableció entonces una orden dedicada a la Virgen como se le había aparecido, bajo el nombre de Nuestra Señora de la Misericordia. En algunos ejemplos alemanes y austriacos, María podría estar sosteniendo a su hijo en sus brazos.