Para hacer una alabanza a la Santa Muerte
Cuando quieras hacer una alabanza a la Santa Muerte, debes estar convencido, la muerte forma parte de la vida. Así como un día específico llegaste al mundo y lo recuerdas y celebras cada año, de la misma forma partirás. Y también tus seres queridos lo conmemorarán recordándote con oraciones y misas. No permitas que la Santa Muerte sea para ti motivo de espanto o de desprecio. Acéptala en tu vida como algo muy natural. Con lo que tendrás que enfrentarte cara a cara en cualquier momento y déjate tomar en sus brazos. Para ello debemos saber cómo adorar y hacer alabanzas a la santa muerte. Veamos un ejemplo de cómo podemos recibir la santa muerte si nos encontramos al borde de entregar nuestro espíritu al Señor:Señor, hoy estoy lista para dejar este traje carnal que
me diste para vestirlo en esta vida terrenal,
ahora estoy dispuesto a desnudarme
ante ti para que tomes mi espíritu,
mientras mi carne se convertirá en polvo.
Tómame pues sin reservas y permíteme que llegue a ti,
limpio de corazón. Por eso en este momento te pido
que perdones todas las faltas que he cometido en mi vida
y que me juzgues con toda la misericordia infinita que siempre
nos has prodigado a nosotros tus hijos.
Deseo con toda mi alma que me veas con ojos de piedad
y que si en algún momento te ofendí, hoy estoy arrepentido
y desolado por no haber escuchado los buenos consejos
que están escritos en la Santa Biblia para enseñarnos e
camino que nos conduce a ti..."
Otro ejemplo de oración para bien morir, sería algo como:
“Padre Eterno y Misericordioso,
en este momento en que me encuentro al borde da la muerte
es cuando necesito que de verdad estés a mi lado.
Envía pues a mi ángel de la guarda para que me conduzca
por el camino que me llevará a tu presencia.

No me abandones en manos del inicuo,
sé que muchas veces te falté y hasta que en muchos momentos
de mi vida te ignoré. Ahora estoy realmente arrepentido
y no deseo otra cosa que tu perdón.
En estos mis últimos momentos de mi vida,
cuando solo tu perdón puede salvarme del infierno,
te pido oh glorioso Padre Celestial que te apiades de mí
y me extiendas una mano para encontrar ese camino
lleno de espinas al que tanto le temí,
pero que me podía conducir a la vida eterna.
Ahora, señor quiero apartarme del camino sembrado
de flores que conduce a la perdición del alma.
Sálvame oh señor de este final alejado de tu presencia..."

