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¿Cómo aprender a orar por los hijos? Hazlo correctamente y cuídalos

30 junio 2020
¿Cómo aprender a orar por los hijos? Hazlo correctamente y cuídalos

 Vamos a ver ¿cómo aprender a orar por los hijos? hazlo correctamente y cuídalos, saber orar es algo muy importante. Pues las personas cuando se dirigen  a Dios,  lo primero que  se deben hacer es ser agradecidos.

Aprender a orar por los hijos es de suma importancia para nosotros los creyentes, pues no siempre podemos ser nosotros quienes cuidemos sus pasos. Y es aquí cuando necesitamos de la gracia y benevolencia de nuestro Señor Todopoderoso.

¿Cómo aprender a orar por los hijos? Es necesario saber cómo dirigirnos a Dios en nuestras oraciones

Ciertamente debemos saber dirigirnos el Señor con mucho respeto y con mucha devoción. No es que Dios no nos entienda, de cualquier manera, Él conoce hasta nuestros pensamientos, pero Dios ama la humildad.

Debemos dividir nuestras oraciones en tres etapas; Sí, las oraciones las debemos dividir en tres etapas para que sean bien completas y efectivas:

La primera etapa debe ser para darle gracias a Dios por todas las cosas que sí tenemos y por todo lo bien que nos ha creado: la segunda para pedir perdón por nuestros pecados y la tercera para hacer nuestras peticiones. Debemos darle gracias a dios por habernos hecho perfectos a su imagen y semejanza, por darnos tantas cosas de manera gratuita.

¿cómo aprender a orar por los hijos? hazlo correctamente y cuídalos, un ejemplo de una oración para pedir por nuestros hijos sería de la siguiente manera:

«Oh Padre Eterno y amoroso Jehová de los ejércitos,

a ti me dirijo en estos momentos para pedirte en clamor

que tomes tú por cuenta propia el cuidado de mis hijos,

que no me los desampares en ningún momento.

 

Vela por ellos amoroso padre celestial

y guíalos por tus caminos

para que no se pierdan

en los senderos del mal.

 

No permitas padre que nada ni nadie

pueda hacérmeles daño, en ti confío

y pongo en oración el cuidado

y la protección de cada uno de ellos

para que puedan alcanzar

la paz del espíritu y vivan

siempre apegados a tu ley.

 

Oh divino Padre, acuérdate

en cada instante de sus nombres

que están escritos en tu libro de vida

desde el día de sus bautismos

y endereza sus pasos si osaran torcerlos

por caminos oscuros que conduzcan a la adversidad.

 

Yo Padre celestial y amoroso Jehová,

te ofrezco por mi parte no dejar de orar por ellos

para que tú mismo guíes cada uno de sus pasos

y los reprendas severamente cuando te desconozcan.

 

Tú me los diste, pero sé que a ti pertenecen

hoy y siempre bendícelos y no me los desampares,

antes bien tómalos

bajo tu tutela y protección…»

«Con mucha devoción y respeto Padre celestial

me dirijo a ti para darte gracias

por los hijos tan bellos y tan maravillosos

 que me has dado.

 

Hoy Padre celestial te imploro de rodillas

y con mucho amor por ti

y por toda tu cohorte celestial

para que tomes a mis hijos.

 

En tus manos y los cubras

con tu santo manto

y que jamás se extravíen

por caminos equivocados

que puedan torcer sus pasos

hacia la delincuencia o hacia el ocio.

 

Por el contrario, te pido Jehová,

Dios de infinita bondad

que protejas a todos

y a cada uno de mis hijos.

 

Y no permitas que ningún peligro los aseche,

antes bien líbramelos de todos los males,

de las personas envidiosas y malsanas,

líbramelos de las malas influencias y la mala vibra.

 

Bendice a mis hijos y guíalos

para que sean hombres y mujeres de bien,

y que en todo momento te reconozcan

solo a ti como su salvador…»

 

Amén

Es deber de los padres cuidar de sus hijos

Claro que es deber  de nosotros los padres cuidar de nuestros hijos, y como nosotros los padres, no somos lo suficientemente capases de hacerlo. Entonces debemos encomendarlos a Dios para que nuestro Creador con su divina providencia y su bondad infinita. Los cuide y los proteja de todo mal y peligro.

Debemos dar gracias a Dios por el aire que respiramos, la belleza de los paisajes que podemos disfrutar cada día. Así como también del sol que nos calienta cada mañana, el alimento que está en la misma naturaleza, las frutas, la pesca y todo cuanto está a nuestro alcance.