Dudas cristianas

Los 3 aspectos que determinan el carácter del hombre

El carácter del hombre está ligado estrictamente a la presencia de Dios en su vida, pues este es quien libra su camino de impurezas e inseguridades. Al identificarnos con las obras de su hijo y salvador Jesús, es posible medir y determinar cómo debemos comportarnos antes las situaciones de la vida. https://www.youtube.

los tres aspectos que determinan el caracter del hombre
Antes de comenzar

Busca un lugar tranquilo, respira con calma y presenta tu petición con confianza.

El carácter del hombre está ligado estrictamente a la presencia de Dios en su vida, pues este es quien libra su camino de impurezas e inseguridades. Al identificarnos con las obras de su hijo y salvador Jesús, es posible medir y determinar cómo debemos comportarnos antes las situaciones de la vida. https://www.youtube.com/watch?v=ay-FWf28cmY Es por ello que se debe entender los aspectos que definen nuestro carácter para poder enderezar el camino hacia la senda del bien impuesta por el Señor.

Conociendo nuestro propósito ante Dios

Cuando Dios creó al hombre, lo hizo a su semejanza, así como también le dio un propósito único y este fue el de señorear. Esta palabra encuentra su origen en el dialecto original hebreo, la cual puede definirse como reinar, gobernar, mandar o dominar. Es por esta razón que durante mucho tiempo el hombre siempre ha tenido el impulso de conquistar o reclutar adeptos y servidores Este elemento de nuestro carácter fue introducido en nuestros genes mucho antes de nacer, por el todopoderoso Dios que gobierna en los cielos. Ya que, en el momento de la creación del hombre, este aspecto del ser fue introducido en su alma o espíritu, y fue pasando de generación en generación. De esta manera, al estar incrustado en nosotros, se vuelve de forma inexorable el propósito que se le nos otorgó en este plano.

Conociendo la identidad que se nos ha dado

Así como es importante conocer nuestro propósito, también lo es reconocer nuestra identidad como individuo, para que a su vez no nos aleje del propósito original. Antes de la creación de la humanidad y de dotarla de un propósito, Dios nos da su imagen y semejanza, además de ciertas características. Esto para determinar nuestra naturaleza e identidad, sumándole muchos de sus atributos. Esto, en pocas palabras, nos muestra la verdadera esencia del ser humano, que viene siendo el carácter del hombre en sí. En el hebreo antiguo, hay una definición para lo que significa ser la imagen y semejanza de alguien. Esta se traduce a ser la sombra o reflejo concreto de algo. Si nos vamos a la Biblia, se puede demostrar lo dicho acerca del carácter del hombre en el Génesis, que sirve como sustento definitivo. En él se muestra de forma muy completa como fue creado el hombre, fabricado con la imagen original de Dios.

La imagen de Dios a través de Jesús termina definiendo el carácter

Se dice que la palabra carácter era la descripción original de los textos de que Jesús era la imagen de Dios en forma corpórea. Por ello es verídico pensar que la esencia original con la que fuimos creados representa en gran medida toda la magnitud de nuestro Señor. Este elemento de nuestro ser fue plantado desde el principio para ser desarrollado de manera total para vivir plenamente en la tierra. De este modo alcanzar de forma exitosa el propósito que puede ser logrado mediante el carácter del hombre que se nos otorgó. como ciudad derribada y sin muro Pero es sabido que hace tiempo los seres de este reino perdieron el carácter. Así como la habilidad y la influencia que les permite señorear sobre la tierra. Esto es ajeno a la forma que nos da Dios en primera instancia. Debido a que esta misma no es cambiante y es un molde único dado por el Señor, que será el mismo hoy y siempre, y por todos los siglos por venir.

¿Cómo se perdió el carácter del hombre original?

Cuando el hombre gozaba del carácter primordial podía disponer de la habilidad que concede Dios para señorear, entonces ¿cómo llega a perderla? Todo empieza desde la desobediencia de Adán y Eva, que luego resulta en el despojo de este magnífico don dado por el Señor a los primeros hombres. De esta manera, transcurre un tiempo hasta que finalmente es entregada una nueva oportunidad de redención a través de Jesús su hijo y salvador.

Cómo rezar esta oración

  1. 1
    Busca un momento de calma

    Elige un lugar tranquilo donde puedas respirar y concentrarte en tu intención.

  2. 2
    Lee despacio y haz pausas

    Permite que cada frase te conecte con Dios y con lo que estás viviendo.

  3. 3
    Repite la oración cuando lo necesites

    Hazla parte de tu día, en la mañana, en la noche o cuando más lo requieras.

Sobre este contenido

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01Origen

Contenido histórico de Fieles a Dios, conservado durante la migración.

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