¿Cómo orar al Espíritu Santo para que venga ayudarme?
Santo Espíritu, te necesito, para continuar esta travesía; en ti no hay engaño, pues tú eres testimonio de la verdad. Tu que renuevas la faz de la tierra y salvas los corazones contritos; acude a mi clamor.Espíritu de Verdad, que habitas en el corazón,
de los que aceptan a Cristo
como su salvador.
Toma el mío como tu templo;
y el control de esta situación en que me encuentro;
pues, mi espíritu se angustió dentro de mí;
y siento que envejezco.
Por causa de mi angustia;
ya no tengo refugio y no me siento
seguro, si tú no estás.
Oh Espíritu de Poder, clamo a ti con todas las fuerzas
quedan en todo mí ser;
para que así acudas con rapidez auxiliarme.
Necesito de tus fuerzas para poder
continuar con mi senda terrenal;
en este mundo tan lleno de oscuridad y con
tanta falta de amor genuino; y comprensión.
Mi Consolador, esta alma está muy sedienta de tu consuelo,
exhortación y tu edificación; nunca apartes de mí tu justicia,
solo tú tienes el poder suficiente.
Para rescatarme de donde me estoy hundiendo;
y el que puede tranquilizar el
desespero en que me encuentro.
Ven y lléname de tu amor;
y líbrame de la
desesperanza.
Espíritu de mi corazón, que guías mi ser
a la santidad de Dios;
escucha y acude a mis ruegos,
tú eres mi única esperanza;
desciende sobre mí con gloria,
y envuélveme en tus brazos.
Como lo hiciste con los apóstoles de Jesús;
en este momento extiendo mis
manos al cielo, para recibirlo;
creyendo que me escuchas.
Espíritu que habla, auxíliame de aquello,
de lo que mi alma se aqueja;
que es de dolor, y de terror,
causado por mis enemigos.
Siento que me pierdo en su inmensidad,
y yo conozco que tu ere luz,
paz y tranquilidad; tómame en tus brazos,
cálidos y guíame.
En ti confió, porque
donde quiera que estoy,
tu mano me dirige.
Vivificante Espíritu, rescátame;
y llévame a campos de reposo,
donde puedas
sanar mis heridas; y donde puedas librarme,
de los que de mi quieren el mal.
Sacia mi alma de tu paz, tú que conoces mi senda;
hazme saber el camino por
el que debo transitar.
Tú eres mi único ayudador,
en este momento tan difícil
en que me encuentro.
Espíritu que da testimonio de la verdad,
que es Cristo; y así como has rescatado a muchos,
de su perdición, salva mi alma.
Responde pronto a mi ruego, porque
solo en ti confío; también calma mis angustias
con tu santidad; no tengo refugio,
si tú no eres el que habita conmigo,
, rescátame.
Santo Espíritu de Dios, háblame si crees;
que el camino que escogí,
no es el correcto; perdón si he ignorado,
tus advertencia; y he permitido,
que el pecado sea en que dirija mi vida.
Como si fuera mi brújula;
perdona mi rebelión;
y te entró nuevamente en mi corazón.
Como mi único consolador y guía;
afligida está mi alma
esperando tu ungüento sanador.

