La oración como medio para recibir al Espíritu Santo
La oración siempre será la mejor manera de mantenerte en contacto con Dios, de fortalecer esa conexión que nos permite convertirnos en su amigo. Y por medio del cual podemos demostrarle cuanto le adoramos y confiamos en él. El Espíritu Santo como toda esa gracia divina que Dios tiene para nosotros está siempre allí fuerte y poderoso. Para escuchar nuestras plegarias, bajar hasta nosotros y colmarnos de bendiciones. Dios a través del Espíritu Santo creó el mundo y el universo. Permitió la creación de la Biblia, guió a sus discípulos a predicar y a sus siervos a hacer milagros. El espíritu santo se muestra en el poder de los dedos y las manos de aquellos fieles creyentes. Los utilizan para sanar, para crear, para construir, para formar y hacer cosas nuevas. Para pedirle al Espíritu Santo en oración simplemente debemos creer de corazón y con ferviente fe de que nuestra plegaria será escuchada. Entregar tu mente a manifestarle que le amas, le adoras. Que confías en él y en su inmenso poder y que anhelas que te conceda lo que tanto deseas.Te daremos algunos ejemplos de oración al Espíritu Santo
“Espíritu Santo, ven a mí, derrama tu fuerza y
tu luz sobre mi humanidad, llena y enciende
mi corazón del más puro amor, para que así
pueda amar a Dios por sobre todas las cosas
y al prójimo como a mi mismo.
Báñame de tu pureza y bondad,
esa fuerza poderosa que debe mover al
mundo y que en momentos de tormenta no
olvides darme la fortaleza de mantener la
calma y enfrentar las adversidades que
perturban mi paz.
Hazme digno de gozar de tus bendiciones y
concédeme lo que mi corazón tanto aclama...”
También puedes implorar peticiones al Espíritu Santo de la siguiente manera:
“Oh Santo Espíritu, me rindo ante ti para que
tu gracia divina glorifique cada uno de mis
pasos.
Soy humano y pecador, las tentaciones tocan
a mi puerta y deseo que mi fe en ti me
fortalezca para no decaer ante ellas.
No permitas que dude de tu poder milagroso,
eres esa fuerza inmensa, que, aunque sea
invisible a mis ojos mi corazón lo siente en
las bendiciones que Dios derrama
sobre mí.
Espíritu Santo, ven e ilumina los caminos de
mi andar, para que mis deseos e ideales de
superación colmen mi vida de éxitos bajo la
voluntad de Dios…”




