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¿Cuánto tiempo se debe orar cada día?

15 marzo 2020

Estamos acostumbrados a visitar la iglesia los domingos o algunos días santos, se nos inculcó el orar antes de dormir y/o al levantarnos. Lo que jamás se nos especificó, es cuánto tiempo se debe orar cada día. Pues, en este artículo, tenemos como objetivo aclararte este asunto, para que así analices y te organices en función al tiempo que deberíamos rezar todos cotidianamente.

Realizar oraciones resulta en una labor que nos dejó Cristo para alabar al Señor y al cielo, y además, podernos comunicar de manera directa con estos mismos. Queda a nuestro criterio si aprovechamos esta increíble herramienta que nos acerca a Dios y por ende nos da beneficios muy importantes que llegan a través de bendiciones.

Cuánto se debe orar, qué nos dice el Todopoderoso

En cuanto a la oración, Jesucristo ha sido muy firme, sobre todo al impartir enseñanzas a sus discípulos. Él les comentaba que es importante orar en todo momento, se debe tener presente a Dios a cada instante de nuestro día, por lo que si nos guiamos por la santa escritura (recomendamos siempre hacerlo), cada vez que podamos, debemos dirigirnos al Padre. Te preguntarás ¿Cómo puedo hacer esto? ¿Cómo puedo mantenerme orando todo el día? Y la respuesta es más sencilla de lo que crees.

Explicando lo anteriormente expuesto, debemos señalar lo que verdaderamente significa orar, ya que no se trata de seguir un ritual o leer las mismas palabras todos los días. Una oración, simplemente es la interacción que tenemos con lo celestial, no solo con el Creador, sino con todos los Santos, Arcángeles y con el mismo Cristo. Esclareciendo este tema, se te habrá abierto un poco la mente y seguro te has decido por intentar dirigirte a Dios más seguido a lo largo del día.

Cómo lograr involucrar al Señor en nuestro trayecto diario

Para que te resulte más fácil mantenerte en constante comunión con el Espíritu Santo y lo sagrado, se te brindarán consejos muy útiles. Al final estamos seguros que todo resultará muy distinto a lo que piensas, la práctica de orar no la verás tan difícil o de la misma manera que antes.

  • Lo primero sería decirte que en nuestro día a día enfrentamos distintas cosas, tanto buenas como malas ¿Por qué no empezar por ahí? Cuando nos pase algo malo ¿No podemos pedirle a Dios que nos ayude, que nos bendiga para afrontar la dificultad? Si por el contrario, nos pasa algo bueno, algo que nos alegre, dar gracias al Señor sería lo ideal.
  • Algo que todas las personas tenemos en común, es el ingerir alimentos. Podemos apoyarnos en este elemento para hablar con el Todopoderoso y agradecerle que tenemos para comer, que no pasamos hambre. Asimismo, diariamente no estaría mal pedir por las personas que pasan hambre.
  • Al despertarnos o al levantarnos, muchos solemos orar por costumbre, pero tal vez lo que hacemos es repetir oraciones tradicionales sin realmente analizar lo que decimos. En este caso, podemos mostrar gratitud porque se nos permitió vivir un día más y rogar porque sea un día bendito y próspero. Por otro lado, al dormirnos, debemos dar gracias a Dios por todo lo vivido y también tenemos la oportunidad de desear que mañana sea un día muy bueno.

Con estas recomendaciones, ya podrás tener a Dios presente en gran parte de tu día. El resto queda de tu parte, podrás observar nuestros consejos y aplicar variaciones. Recordemos que mientras más oremos mejor.

Orar en familia, empezar a crear un hábito sagrado

Todos sabemos que es más fácil realizar una acción si estamos acostumbrados, los hábitos son muy valiosos si los sabemos aprovechar. Empezar desde temprana edad resulta fundamental para que en el futuro no se nos complique orar. Si en nuestra casa tenemos a pequeños, debe ser tu objetivo inculcarles la importancia de la oración continua ¿Qué mejor forma de hacerlo que realizando una oración en familia? De esta manera iremos mostrando a los chicos, poco a poco, el poder de la oración y lo bonito que resulta tener este hábito.