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¿Cómo interceder en oración por los hijos? Aprende con esta mini guía

27 julio 2020
¿Cómo interceder en oración por los hijos? Aprende con esta mini guía

Dios ha dado a los seres humanos el más preciado trofeo que son los hijos. Seres que nacen con un poco de su madre y de su padre para ser únicos y especiales. La responsabilidad primordial de los padres es velar por mantener a sus hijos protegidos en todo momento. ¿Cómo interceder en oración por los hijos? Aprende con esta mini guía.

Dedicar alabanzas y elevar plegarias a Dios ha sido desde siempre el más efectivo medio para comunicarnos con Él y acercarnos a su gloria. La oración nos permite convertirnos en intercesores ante Dios, pues si la utilizamos para implorar por los demás entonces estamos siendo como sus mediadores.

¿Cómo interceder en oración por los hijos?  Mini guía fácil de aplicar para la intercesión de nuestros hijos

Esta mini guía te orienta para interceder correctamente por los hijos, es fácil: enfoca tu petición claramente en lo que deseas. Pide sabiduría, inteligencia, responsabilidad, madurez emocional, aceptación de sus errores, valores, protección, que se aleje de malas personas y sobre todo, amor a Dios y al prójimo.

¿Cómo interceder en oración por los hijos? Aprende con esta mini guía. Te daremos algunos modelos de oraciones para interceder ante Dios por el cuidado, la protección y el bienestar de nuestros hijos.

“Dios Padre Omnipotente

Mi Dios Todopoderoso,

padre nuestro y amigo de todos,

mi plegaria entrego a ti con la mejor convicción

de que será escuchada.

Tu misericordia es infinita

y tu grandeza es implacable ante el mundo.

Te amo y soy tu siervo por el camino

que me has de llevar.

Escucha mi llamado Dios Mío,

atiende a mi clamor,

porque hoy vengo

a interceder por mis hijos,

para que tomes mi oración

y la recojas en tu seno.

También para que puedas vigilar

cada uno de sus pasos,

para que le des sabiduría e inteligencia

y les hagas hombres y mujeres de bien.

Mis hijos son mi luz, mi vida y mi amor,

por ellos me desvivo en todo momento,

pero no puedo alcanzar a estar en todo lugar,

 mientras tu mi Amado Dios,

puedes llega hasta donde yo no alcanzo

y tus ojos pueden verlo, aun cuando yo no estoy.

Otórgales salud, sabiduría, aceptación,

principios en valores sociales y espirituales,

responsabilidad y fe en todas sus actividades.

Que mis deseos de intercesión

por mis hijos tengan fuerza ante ti…”

«Misericordioso Padre Santo

Mi grande y poderoso Dios,

mi Amo, mi Señor, el ser supremo del mundo

y el guía de mi vida.

 

Gracias a ti he visto crecer a mis hijos,

les he dado amor y sustento

para formarlos bajo un hogar

estable y armonioso.

 

He gozado de sus triunfos

y les he consolado en sus derrotas,

he sido su apoyo y fortaleza

en momentos de debilidad

y de mi mano los he llevado

hacia el camino de tu bondad.

 

Soy intercesor de ellos ante ti,

pido por ellos ante tu misericordia celestial

para que les concedas la dicha de ser sanos,

libres y seguidores de ti.

 

Por ello, permite que mis hijos sean

grandes en espíritu y en realización,

que crezcan en conocimientos

y profesionalismo.

 

Pero que también los lleves

a ser grandes seres de luz

en beneficio de los demás, con amor,

dedicación, compasión,

piedad, disposición, paciencia

y tolerancia hacia el prójimo.

 

Finalmente protégelos, cuídalos, defiéndelos,

aleja todo mal de su lado,

todo espíritu maligno y tentación malvada

que les haga caer en el pecado.

Por último hazlos fuertes y valientes

ante las batallas del espíritu

y permite que tu amor

se instale en sus corazones…”

 

Amén

La mejor guía te la da tu corazón

Siente desde tu interior la presencia de Dios, es una experiencia celestial que no tiene comparación. Interceder por nuestros hijos es reflejar el amor que les tenemos a través de la oración. Desear su estabilidad, su bien, su sanidad, es muestra de amor. Y si dedicamos a Dios desde el fondo de nuestro corazón la intercesión será rápida y efectiva.

Enfoca tus alabanzas con claridad, definiendo el motivo específico de forma clara. No malgaste los poderes de la oración en cosas banales o placeres de la carne para complacer caprichos o deseos vagos. Agradece las bondades que te regala Dios y sé humilde ante su voluntad. La obediencia es muestra de fidelidad, cumple sus leyes y no faltes a ellas.