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¿Cuáles son los mejores horarios para orar?

5 abril 2020

Nosotros como seguidores de nuestro Señor Jesucristo y de Dios, tenemos ciertas dudas y preguntas concernientes a lo que es orar y cómo debemos hacerlo para que nuestras peticiones sean escuchadas. Debemos saber que no hay reglas que debas seguir para realizar una oración, básicamente lo único que debes considerar es siempre tener fe y expresar amor en tus palabras.

Con respecto a los horarios para orar, pasa lo mismo, no hay una hora establecida para esta acción. 1 Tesalonicenses 5:17-18 establece lo siguiente “…oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.”.

Por lo que debemos entender que Dios nos escucha en todo momento y en todo momento hay que tenerlo presente. Por ello el Creador nos obsequió el poder de la oración, para podernos comunicar con él.

No hay que seguir horarios para orar

Esta parte del tópico debemos entenderla bien. No queremos afirmar que está mal tener horas preestablecidas para entablar una comunión con el cielo, ya que estas serán regidas de acuerdo a nuestra disponibilidad de tiempo por si trabajamos, estudiamos o hacemos otras cosas que nos mantengan ocupados en ciertos momentos del día.

A lo que nos referimos es que incluso si estamos realizando otra actividad, podemos rezar, tenemos la posibilidad de pedir y agradecer en todo momento, no lo olvidemos.

Plantéate el objetivo de alternar tus actividades diarias con agradecimientos y momentos de reflexión y alabanza al Santo Padre. Notarás que se te recompensará, estarás siguiendo la voluntad del Todopoderoso y reconocerás su gracia.

 

¿Cómo orar en cualquier momento del día?

Podemos darte algunas recomendaciones que puedes seguir fácilmente para que no se te complique glorificar a Dios. Solo debes organizarte y siempre estar pensando en Cristo, que todo lo que hagas lo hagas por él.

  • En la mañana, mientras estés en medio de una actividad que no requiera mucha de tu atención, puedes comenzar agradeciendo a Dios. Por ejemplo, puedes hacer esto mientras desayunas o te cepillas los dientes, dale gracias por un nuevo día.
  • Al desplazarte a tu trabajo, zona de estudio o ambiente donde te desempeñas diariamente, puedes estar hablando con Dios y pidiéndole porque se te concedan bendiciones. Recordemos que orar no es solo seguir palabras escritas, orar es hablar con el cielo, a veces es incluso mejor si lo hacemos desde nuestro corazón, sin seguir sentimientos escritos por otra persona.
  • Mientras comemos es un momento genial para agradecer, alabar o pedir. Tenemos hasta la posibilidad de aprovecharnos de la actividad y agradecer porque podamos comer bien o podemos pedir para que nunca nos falte el pan.
  • Finalmente antes de acostarnos, disponemos siempre de algunos minutos libres. En este caso podemos dedicar pocos minutos al agradecimiento por el día vivido.

No resulta para nada difícil tener al Señor siempre presente en nuestra cotidianidad sin necesidad de estructurar horarios para orar. Él está siempre con nosotros pero ¿Nosotros siempre estamos con él?.

Hora de la misericordia

Podemos entablar una conversación con nuestro Padre Celestial, los santos, las advocaciones de la virgen, etc., a cualquier hora del día. Sin embargo, hay un momento especial que nos dejó nuestro salvador después de su crucifixión, el cual es la hora de la misericordia.

Jesús murió en la cruz, un viernes (viernes santo) a las 3 de la tarde. Por este acontecimiento, ya resulta en una hora sagrada, así como el día lo es, pero no fue hasta más de 1900 años después que se dio a conocer la importancia de ella gracias a una monja polaca llamada Faustina Kowalska.

Al ser la hora en la que Jesús se fue a la derecha del Padre y al ser el momento en el que fueron limpiados todos nuestros pecados, las 3 de la tarde se tiene como una hora divina para hacer peticiones, por la misericordia se te concederá lo que necesites si es puro.