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Los milagros que realizó Juan Pablo Segundo en vida y sus obras de caridad

29 mayo 2020
Los milagros que realizó Juan Pablo Segundo en vida y sus obras de caridad

Los milagros que realizó Juan Pablo, los milagros: Son sucesos que ocurren ocasionalmente a cualquier persona de manera sobrenatural, donde interviene alguna entidad divina. Por eso te hablaremos de los milagros que realizó Juan Pablo II en vida y sus obras de caridad. 

A veces como personas ignoramos que pueden ocurrir ciertos fenómenos que abordan nuestra vida cotidiana; aunque sobrepasan nuestra imaginación, benefician para bien la vida del ser humano.

Los milagros que realizó Juan Pablo

Ciertamente es necesario, aprender sobre ese mundo espiritual que no palpamos con nuestros ojos; pero realmente existe. Hay una naturaleza divina que poco conocemos, es necesario que alimentes tu vida espiritual a través del conocimiento y saber que puedes obtener grandes beneficios.

Juan Pablo II, fue el 2640 Papa de la Iglesia Católica, y monarca soberano de la Ciudad del Vaticano desde 1978 a 2005. Anteriormente, había sido un Obispo auxiliar y Arzobispo de Cracovia. Fue el primer papa polaco en la historia, y uno de los pocos en los últimos siglos que no nacieron en Italia.

Es importante recalcar y conocer esos milagros y obras de caridad, que marcaron la vida de Juan Pablo II.

El cardenal Karol Wojtyla fue elegido Sumo Pontífice el 16 de octubre de 1978, constituyéndose en el primer Papa no italiano en 400 años. Sobreviviendo a un atentado contra su vida el 13 de mayo de 1981.

Y con gran caridad perdona a su agresor Mehmed Ali Agca; en un acto de reconciliación el 28 de diciembre de 1983, demostrando testimonio con su propia vida que es posible perdonar a quien nos hace daño.

Milagros grandes de Juan Pablo

Visitó a la comunidad judía de Roma en abril de 1986, iniciando un camino de acercamiento y reconocimiento al pueblo judío, a quien llama afectuosamente “hermanos mayores”. Y a partir de ese mismo año 1986, inauguró las jornadas mundiales de oración por la paz.

En las que se reúnen representantes de las principales religiones para orar por la fraternidad y la justicia; la cual estos encuentros junto a los gestos y documentos del Papa Juan Pablo II, abren muchos caminos para el diálogo ecuménico e interreligioso desde la Iglesia Católica.

Visitó a Cuba en enero de 1998, siendo sorpresa para todos el mutuo respeto y el diálogo que hubo entre Juan Pablo II y Fidel Castro produjo un hecho imposible. Su presencia en la isla trajo cambios importantes en asuntos de libertad religiosa.

Juan Pablo II reconoce que para entrar al tercer milenio es necesario un acto de humildad frente al mundo y pide perdón por los pecados eclesiales en el marco del año jubilar de 2000. Inauguró las jornadas mundiales de la juventud.

El Papa por su carisma se convierte en abanderado de la juventud, reuniéndose en jornadas mundiales. Los recibe en entrevistas privadas; siempre los acompaño a eventos y se siente muy cercano a sus retos y dificultades.

El gran dolor que sintió, por la ocupación nazi y luego su resistencia al régimen comunista en Polonia, lo convirtieron en un actor político que contribuyó al resurgimiento de la democracia en su nación.

Devoción histórica de su Vida.

Siempre visitó a los países y sus múltiples intervenciones en organismos internacionales como la ONU, ofrecieron una oportunidad de levantarse como “la voz de los que no tienen voz”. En particular escuchando el clamor de los pobres, marginados y privados de la libertad.

Su pontificado duró un total de 26 años, y el único que ha sido más largo en la historia de la Iglesia Católica, después de San Pedro y de Pío IX .

Su muerte el 2 de abril de 2005 fue llorada por hombres y mujeres de diferentes nacionalidades. El Papa fue capaz de superar las fronteras religiosas y políticas.

En respuesta al grito popular de santo súbito, se logró el proceso de beatificación a pocos años de su partida. Comprendió diferentes lenguas, culturas y contextos. Fue el Papa viajero por excelencia.

Reconocimientos debido a su trayectoria vivida.

Aunque muchos sectores de la Iglesia Católica, criticaban que el proceso hacia la beatificación de Juan Pablo II se había logrado en tan poco tiempo. Se argumentaban que era necesario esperar un tiempo estipulado para estos procesos y estudiar con detenimiento algunas de sus decisiones.

La aceptación popular, su importancia social, eclesial y sobre todo su testimonio de vida cristiana son argumentos que sostienen esta iniciativa de la Iglesia católica en mérito su grandiosa rectitud para beatificarlo.