La oración para los católicos
El católico practicante está convencido de que forma parte de una iglesia universal que ora permanentemente. Esto significa que se identifica con una Iglesia Santa que recibe y convoca a todas las personas del mundo a formar parte de ella, tras un propósito común: dar testimonios de la vida y obra de Dios. Así queda escrito en el Lumen Gentium 13., pues es la manera de decirle a Dios que cumplimos sus mandamientos, sus sacramentos y junto a la iglesia damos testimonios ejemplares sobre su vida. Pero orar no es fácil. Presenta obstáculos que hay que superar para aclamar verdaderamente la palabra de Dios, pues la oración para los católicos enfrenta muchas tentaciones para separarnos del Padre celestial. Esas tentaciones se manifiestan cuando nos distraemos y dejamos de orar, para realizar otras actividades. En consecuencia, nuestro corazón queda descubierto en cuanto a las cosas materiales a las que se aferra. Sucede también que dejamos de orar cuando lo que pedimos no se realiza de acuerdo a nuestras solicitudes o expectativas, olvidándonos que son los designios de Dios, los que se han de cumplir y que él conoce nuestras verdaderas necesidades y en correspondencia actuará.
Características del católico practicante
Por estas razones, vale recordar algunas características del católico practicante para fortalecerlas en todo momento:- Tiene fe en Dios y lo ama profundamente.
- Participa de los sacramentos.
- Se esfuerza por evitar el pecado.
- Sabe redimir sus culpas.
- Ora permanentemente por él y los demás.
- Respeta a la iglesia y crea en la virgen María madre de Dios.
- Cumple los mandamientos de Dios.
- Disemina la fe en todo lugar y tiempo.
- Cree en el perdón de los pecados y en la vida eterna.
- Ama a su prójimo como a sí mismo.

