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¿Qué es la oración con Dios? ¿Realmente nos escucha?

30 agosto 2020
¿Qué es la oración con Dios? ¿Realmente nos escucha?

La búsqueda constante que tiene nuestro espíritu por conectarse con su creador y establecer un dialogo con él, se manifiesta en forma de oración. Conversar con Dios, se considera para muchos creyentes, el camino por excelencia para estar bajo su presencia. Es por esto que, la humanidad por muchos años ha utilizado la oración con Dios como un método para intentar satisfacer los sentimientos de nuestro espíritu.

De allí que, nuestra relación con Dios, depende mucho de la importancia que le damos a la oración. Saber cultivar este hábito nos brinda protección, prosperidad y bendiciones, además nos hace llegar su amor infinito desde el cielo, logrando así una vida plena y perfecta.

Sin duda alguna, la oración es abrir nuestro corazón a Dios y dejar que él nos llene de su bondad y misericordia. Evidentemente, sin hipocresías, ni fingimiento o falsedad, porque según su palabra son los corazones puros y sinceros los que serán escuchados.

Qué es la oración con Dios, según la Biblia

El libro más sagrado del mundo, le muestra a la humanidad, cómo podría acercarse a Dios y buscar de su amor, es por esto que te mostramos algunas oraciones que se encuentran en la biblia para que guíen tus conversaciones con él y sientas su presencia.

Salmos 72:19

Que tu nombre esa bendito y glorificado para siempre, te pedimos que toda la tierra sea llena de tu amor y gloria por la eternidad. Amén y amén.

Mateo 6:9-13

Uno de los evangelistas más destacados según la biblia, escribió la oración que por muchos años ha utilizado la iglesia católica para conectarse y comunicarse con Dios, esta, expresa lo siguiente:

Padre nuestro que estás en el cielo,

santificado sea tu nombre,

venga tu reino,

hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo.

 

Danos hoy nuestro

pan cotidiano.

 

Perdónanos nuestras deudas,

como también nosotros

hemos perdonado a nuestros deudores.

 

Y no nos dejes

caer en tentación,

sino líbranos del maligno

Nehemías 1:5

Cuando deseamos declarar con mucha energía la protección del señor de los ejercito, su misericordia y su bondad, podríamos orar como Nehemías: te pido señor Dios, fuerte, grande y temible de todos los cielos, te ruego que guardes el pacto y la misericordia de los que te aman y guardan tus mandamientos.

Habacuc 3:2

Desde una perspectiva general, la simpleza de esta oración refleja entrega y temor por la palabra de Dios, dicho de otro modo, cuando nos acercamos a él con un corazón humillado y temeroso, responderá. La esencia está en saber dirigirse al todopoderoso como Habacuc en su oración.

Oh Jehová,

he oído tu palabra,

y temí.

 

Oh Jehová,

aviva tu obra

en medio de los tiempos.

 

En medio de los tiempos

hazla conocer.

 

En la ira

acuérdate de la misericordia.

Cuando debemos hacer oración a Dios

Mayormente, las personas utilizan la oración cuando se encuentran viviendo momentos difíciles de su vida. Cosa que no está mal, porque Dios siempre está para ayudarnos, pero hay que tomar en cuenta que una oración con Dios, se hace más fuerte y efectiva, cuando es cultivada por largos años y no solo por momentos esporádicos de nuestras vidas.

Evidentemente, la misericordia de Dios es tan grande que así solo busquemos de su presencia cuándo necesitamos resolver un conflicto, el contestará con amor a nuestras plegarias. Sin embargo, sería bueno desarrollar una comunión con él, sin importar el momento que estemos viviendo. Esto quiere decir que seamos conscientes de que Dios no solo está para resolver problemas.

También está para guiar nuestra vida y brindarnos momentos de felicidad, es por esto que te pido que ores por su presencia cuando estés alegre, feliz, enojado, bendecido o prosperado.

En todo momento, es bueno clamar por su bondad y misericordia en nuestra vida. Tú puedes determinar cuándo elevar tus palabras hacia él, ya sea en tu mente o en voz alta, lo importante es que lo hagas de corazón y cuando tu espíritu desee estar bajo su manto protector. En todo caso, lo importante es saber que Dios siempre va a estar para calmar, guiar o proteger tu caminar.