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¿Cómo orar a Dios por los enfermos graves y terminales según la Biblia?

15 julio 2020
¿Cómo orar a Dios por los enfermos graves y terminales según la Biblia?

Es triste tener que enfrentar la noticia de padecer una enfermedad grave o en estado terminal. No solo es fuerte para quien la pueda sentir sino también para los seres que lo rodean. Que lo quieren, que lo aprecian y que sufren el dolor de verlos enfermos. Gracias a Dios tenemos la oportunidad de conseguir refugio y esperanza en la oración. Sabes acaso ¿Cómo orar a Dios por los enfermos graves y terminales según la Biblia?

Dentro de las escrituras de la Santa Biblia. Hay muchos pasajes en los que Jesús nos muestra cómo a través del poder de Dios otorga sanación a enfermos. Sin importar cual sea su condición. Podemos orar por nuestra propia salud o ser intercesores delante de Dios para pedir por algún amigo o familiar. De esta manera dejamos a un lado nuestros propios intereses y nos convertimos en mediadores del prójimo.

Sea cual fuera la situación, allí está Dios para escuchar nuestras plegarias y otorgar salud a quien la necesite bajo su voluntad milagrosa y celestial.

Oración a Dios según la biblia para los enfermos graves y terminales

¿Cómo orar a Dios por los enfermos graves y terminales según la Biblia? Dedicaremos estas oraciones a pedir por nuestros amigos o familiares que se encuentran en mal estado de salud. Por los enfermos del mundo y todas aquellas criaturas de Dios que se encuentran viviendo la terrible situación de una enfermedad terminal.

En honor a esas personas recluidas en hospitales, ancianatos, que no pueden levantarse de las camas por problemas de salud. Para ellos son las siguientes oraciones:

“Misericordioso Dios Padre

Padre Celestial, Dios creador del mundo,

 hoy recurro a tu buena voluntad

y a tu misericordia infinita.

 

Para pedir socorro y piedad por toda

aquella persona enferma

que se encuentre en dolencia

y en posible situación de fallecer.

 

Especialmente imploro esta oración

con humildad y mucha esperanza,

por mi ser querido, amigo o familiar quien

se encuentra hoy  tendido sin fuerzas

y en gran debilidad.

 

Su cuerpo padece una dolencia

que impide su bienestar,

calma su dolor y consuela su alma para que espere

pacientemente el milagro de la sanación.

 

Aleja toda enfermedad,

cancela todo malestar, cierra cada herida,

sella las puertas de su espíritu

para que tu amor no salga de su corazón.

 

Otórgale la gracia de hacerse sano

para que pueda gozar de ser libre

y profesar tu palabra santa.

Ten misericordia de su ser y apiádate de su alma…”

Otra oración que puedes regalarle a Dios para ayudar en la sanación de los enfermos, es la siguiente:

«Piadoso Dios del Mundo

Hoy enaltezco tu nombre y glorifico tu existir,

te recibo en mi alma como dueño y señor de mi vida,

pues tu presencia me ha colmado de las más 

bellas bendiciones que has guardado para mí.

 

Agradezco todo lo que me has dado

y lo que me has quitado,

por esto y todo lo demás

confío plenamente en ti.

 

Por eso recurro a tu divinidad,

porque tu misericordia es infinita

para salvar a los hombres que claman a ti.

 

Mi amigo, mi familiar, mi vecino, mi ser querido

padece de una enfermedad terminal,

la medicina ya no ve solución a sus males,

han decidido dejarlo a tu voluntad.

 

Y ahora estoy aquí, rendido ante ti mi Rey

para que permitas que sane,

que mejore, que vuelva a la vida, al andar,

a ver la luz del día con una sonrisa en los labios,

con la felicidad de sentirse sano

y fuerte libre de toda enfermedad.

 

Para ti no hay imposibles,

para ti no existen límites pues eres el rey del mundo,

imploro tu piedad para que sanes a mi persona especial,

invade su cuerpo de tu luz poderosa y clausura toda enfermedad.

En tus manos dejo la vida y la sanidad…”

 

Amén

Poderosa oración liberadora de enfermedades

Por siempre se ha conocido el poder de la oración. Por ello los santos, monjes y sacerdotes dedican gran parte de su tiempo a la profunda oración como medio de sanación del mundo. Ellos imploran por todos nosotros y Dios los escucha por tu ferviente devoción.

De igual manera, podemos permitir que nuestra oración llegue a Dios si diariamente dedicamos algunos minutos de nuestro tiempo. Para conectarnos con su espiritualidad y rogar por los enfermos.