Oración a Dios según la biblia para los enfermos graves y terminales
¿Cómo orar a Dios por los enfermos graves y terminales según la Biblia? Dedicaremos estas oraciones a pedir por nuestros amigos o familiares que se encuentran en mal estado de salud. Por los enfermos del mundo y todas aquellas criaturas de Dios que se encuentran viviendo la terrible situación de una enfermedad terminal. En honor a esas personas recluidas en hospitales, ancianatos, que no pueden levantarse de las camas por problemas de salud. Para ellos son las siguientes oraciones:“Misericordioso Dios Padre
Padre Celestial, Dios creador del mundo,
hoy recurro a tu buena voluntad
y a tu misericordia infinita.
Para pedir socorro y piedad por toda
aquella persona enferma
que se encuentre en dolencia
y en posible situación de fallecer.
Especialmente imploro esta oración
con humildad y mucha esperanza,
por mi ser querido, amigo o familiar quien
se encuentra hoy tendido sin fuerzas
y en gran debilidad.
Su cuerpo padece una dolencia
que impide su bienestar,
calma su dolor y consuela su alma para que espere
pacientemente el milagro de la sanación.
Aleja toda enfermedad,
cancela todo malestar, cierra cada herida,
sella las puertas de su espíritu
para que tu amor no salga de su corazón.
Otórgale la gracia de hacerse sano
para que pueda gozar de ser libre
y profesar tu palabra santa.
Ten misericordia de su ser y apiádate de su alma…”
Otra oración que puedes regalarle a Dios para ayudar en la sanación de los enfermos, es la siguiente:
"Piadoso Dios del Mundo
Hoy enaltezco tu nombre y glorifico tu existir,
te recibo en mi alma como dueño y señor de mi vida,
pues tu presencia me ha colmado de las más
bellas bendiciones que has guardado para mí.
Agradezco todo lo que me has dado
y lo que me has quitado,
por esto y todo lo demás
confío plenamente en ti.
Por eso recurro a tu divinidad,
porque tu misericordia es infinita
para salvar a los hombres que claman a ti.
Mi amigo, mi familiar, mi vecino, mi ser querido
padece de una enfermedad terminal,
la medicina ya no ve solución a sus males,
han decidido dejarlo a tu voluntad.
Y ahora estoy aquí, rendido ante ti mi Rey
para que permitas que sane,
que mejore, que vuelva a la vida, al andar,
a ver la luz del día con una sonrisa en los labios,
con la felicidad de sentirse sano
y fuerte libre de toda enfermedad.
Para ti no hay imposibles,
para ti no existen límites pues eres el rey del mundo,
imploro tu piedad para que sanes a mi persona especial,
invade su cuerpo de tu luz poderosa y clausura toda enfermedad.
En tus manos dejo la vida y la sanidad…”
Amén

