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¿Qué significado tiene el establo donde nació Jesús?

25 marzo 2020

La historia de Jesús habla del amor de inicio a fin. Jesús es el hijo de Dios, el unigénito. Fue enviado para nuestra salvación y así perdonar todos nuestros pecados. Hay que señalar que Dios es el dueño de todo, de las más grandes riquezas y del poder del universo. Pero la forma en que nació su hijo fue muy particular, porque nació en un establo. Por eso nos preguntamos ¿qué significado tiene el establo donde nació Jesús?

Año tras año la mayoría de los hogares del mundo construyen una simulación de lo que fue el establo donde nació Jesús. Colocan a la mula y al buey como el símbolo de lo que trataba el lugar. Ahora bien, siendo el nacimiento del Mesías, todo se ve muy bonito. Aparentemente era un lugar sagrado, un lugar de honra. ¡Pero era un establo! ¿A qué se debía ese nacimiento?

¿Qué es un establo?

El establo y el pesebre son dos cosas diferentes, aunque obviamente tienen relación. Un establo es el lugar donde viven los animales. Exactamente animales como la mula y el buey. No animales domésticos, sino de cría. Así de simple, eso es un establo. Para que puedas imaginar bien, el olor de ese lugar usualmente no es agradable, debido al estiércol del ganado.

Además, no es un sitio cómodo para dormir. El alimento del ganado es áspero y no es muy agradable, aunque en las caricaturas y lo que imaginamos, parece ser muy cómodo, debido a las sonrisas que se dibujan en los rostros de María y José ante la llegada de Jesús. Pero ¿quién no estaría feliz con la llegada de su hijo y más aún siendo el enviado de Dios?

Por otro lado, el pesebre es el lugar donde los animales comían. Eso fue lo que se usó como cuna para Jesús, luego de haberlo envuelto en pañales. No habrá persona que lea este artículo que sea capaz de imaginar a su bebé acostado en un pesebre y mucho menos pensar que nazca en un establo, donde el estiércol es el aroma más fuerte que hay.

El hijo de Dios nació en un establo

Aunque Dios es el dueño de todo, su hijo unigénito no nació en un lugar de prestigio. El significado de que Jesús naciera en un establo, es que se cumplía el propósito anunciado por los profetas. Se había dicho que iba a nacer en Belén. Sin embargo, María y José no vivían en Belén, pero José era de Belén y un censo dictado por César Augusto, el Gobernador de Roma, hizo que volviera a su lugar de origen junto a María, quien estaba embarazada de Jesús. Así se cumplió con la profecía.

Por otro lado, el nacimiento en el establo también simboliza la naturaleza de Cristo, destacando la humildad y la sencillez en su forma humana. Jesucristo merecía nacer en la cuna más hermosa, con grandes lujos. Pero con este acto demostró entender a las sociedades más carentes.

El pueblo con más necesidades podía tener la certeza de que Jesús entendía el más profundo anhelo de su corazón. Además, así Jesús pudo conocer desde su infancia, las condiciones en las que estas personas vivían. Aunque muchos podían también ver a Jesús como el que no tenía derechos, por ser hijo de un carpintero y no tener grandes posesiones.

De un establo a nuestro corazón

No hubo circunstancia adversa que detuviera el propósito que Dios le había delegado a Jesús. El establo solo era el inicio de una larga trayectoria por cumplir. No era el sitio adecuado para ver nacer a un bebé. Sin embargo, es un privilegio hoy en día conocer el hecho de que nuestro salvador dejó todas las riquezas del cielo y se hizo pobre para que nosotros fueramos ricos. Al morir en la cruz, se quedó en nuestros corazones.

Jesús lo dejó todo por nosotros. No hubo lujos ni riquezas durante su estadía en la tierra. Pero lo que sí hubo en Él fue una inmensa pasión por las almas. Tuvo cuidado de ellas, como un pastor que cuida de sus ovejas. Con su nacimiento, nos mostró que el lugar de donde venimos no define quienes somos. Cada persona tiene un propósito de vida, seamos como Jesús y no miremos las adversidades, más bien caminemos enfocados en llegar a la meta.