¿Qué es la oración vespertina?
Este tipo de conmemoración cristiana es atribuido a tiempos antiguos, cuando Jesucristo estaba en la tierra, dejando evidencia del poder de Dios en el mundo. Desde entonces, este tipo de oraciones tiene una importancia relevante, sobre todo en la iglesia católica. No obstante, si nosotros queremos realizar este tipo de oraciones sin ser miembro de la iglesia católica, también tenemos permitido hacerla, ya que, debemos recordar que Dios no hace exención de personas, ni religiones, su bondad y misericordia es para todos por igual. De allí, que no podemos pensar que buscar más de Dios, nos hace más santos que otros. Si bien es cierto, que desde la antigüedad este tipo de oraciones es realizada, no fue hasta 1930 que la iglesia católica la absorbió como una ceremonia, conocida como el triduo pascual, esta se caracteriza por conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. También, es importante mencionar que su aplicación, solo es una particularidad de la semana santa, además, entra en una estructura de oraciones que se ejecutan en aproximadamente 3 días. Donde se glorifica y se alaba momentos cruciales de la historia misteriosa de Jesús. Asimismo, es crucial saber que la oración vespertina, no es más que la realización de una plegaria a Dios, específicamente en la tarde, siendo aplicada según el esquema católico, los jueves después del mediodía.Cómo hacerla
Quiero mostrarte una oración muy sencilla para que realices en tus tardes y puedas agradar a Dios con todo el poder divino, ya que esta plegaria, es tomada del salmo 4, donde el rey David nos escribe con mucha sabiduría celestial la oración perfecta para ese momento.Mi Dios,
espero tu respuesta
cuando clamo a ti,
oh Dios de justicia y amor.
En mis momentos de dolor,
tú me hiciste soportar,
tuviste misericordia de mí y
le prestaste atención
a mi oración.
Soy hijo de hombre,
que no debo volver
tu honra en infamia,
ni amar la vanidad,
tampoco buscar engaño.
Porque tú,
padre celestial, has escogido
al humilde corazón de Jesús,
para escuchar mis
oraciones y responderlas.
Por eso, debo confiar y
no pecar en este mundo.
Solo en mi cama,
guardando silencio,
mi corazón puede
meditar en Dios y
encontrar el amor divino que
él tiene para mi vida.
Asimismo te pido que
alces tu luz divina
sobre mi rostro,
para que camine
con confianza y
seguridad en las horas que
me faltan por recorrer.
Reconozco que solo tú
me puedes hacer
dormir en paz, y
despertar en mi cama
de la misma forma.
Al mismo tiempo, acepto que
tienes el poder
para hacerme vivir confiados
y con amor genuino.
En el nombre de Jesucristo.
Amén.

