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¿Cómo orar correctamente el Salmo 91? La oración más poderosa

10 julio 2020
¿Cómo orar correctamente el Salmo 91? La oración más poderosa

El Salmo 91 es un capítulo de la Biblia bastante popular, la razón es el trasfondo tan bonito que tiene esta palabra. El rey David era un salmista, un hombre que había entendido lo importante que era la protección de Dios en su vida y creó este Salmo. Por eso, hoy traemos la explicación de cómo orar correctamente el Salmo 91: La oración más poderosa.

Antes de esto, queremos recordar que la palabra de Dios es edificante y en ella tenemos vida. Hay poder en la palabra de Dios. Si la aplicas y declaras las promesas de Dios en tu vida, podrás ver un cambio bastante bueno en ti y en todos los que te rodean.

Cada capítulo de la Biblia es para cada uno de nosotros, pero el Salmo 91 es esencial para que lo apliquemos en estos tiempos.

¿Cómo orar correctamente el Salmo 91?

Orar correctamente significa simplemente hablar con Dios, pero específicamente pidiendo algo. El Salmo 91 se divide en varios aspectos importantes que nos ayudarán para bien, así que lo principal es llenarse de mucha Fe para poder creer cada promesa de Dios reflejada en este capítulo de la Biblia.

Oración poderosa basada en el Salmo 91

La Biblia nos deja saber que, si declaramos la palabra de Dios con Fe, hasta se moverían montañas. Así que el Salmo 91 también tiene ese poder de protección sobre nuestras vidas, no porque esté escrito y ya, sino porque creemos en que Dios es fiel y justo para cumplir sus promesas.

Por eso, vamos a hacer la oración más poderosa basándonos en las palabras escritas en este capítulo.

Señor, quiero habitar siempre en tu presencia,

Sé que bajo tus alas estaré seguro,

En ti confió Dios, eres mi esperanza.

 

Hazme libre de todo lo malo

que ha querido venir a mi vida.

 

Me has guardado de las enfermedades,

Cúbreme, que solo en ti

sé que tengo protección.

 

Tu amor y tu verdad

es la que me sostiene.

Puedo dormir tranquilo porque tú,

Dios, estás conmigo.

 

No quiero temer a nada

 ni de día ni de noche.

Aun cuando existan enfermedades,

no temerá mi corazón.

 

Ni aun de la muerte,

 pues sé que tú me darás vida y

vida en abundancia.

 

Veré caer a mis enemigos

a mi derecha e izquierda.

Y no podrán tocarme

 porque tú vas delante de mí

como poderoso gigante.

 

Quiero, Dios, que me veas

con ojos de agrado

Y como eres fiel y justo

tomes consecuencias contra los que

no hacen tu voluntad.

Eres tú, Dios, mi Esperanza,

mi pronto auxilio en la tribulación.

Sé que no me vendrá mal

ni plaga tocará mi vida, casa, familia.

 

Envía a tus ángeles

para que me guarden.

Que tu sangre me cubra

de la cabeza a los pies.

 

Y me ayudes a andar

en tus caminos, Jesucristo.

Dirígeme para no caer

en malas decisiones y no desmayar.

 

Gracias por tu infinito amor y misericordia.

Eres el Dios de mi salvación,

 creo en ti Jesús.

Gracias porque me respondes

y puedo clamar a ti.

 

Sé que todo va a estar,

el mundo en tus manos está.

Guarda mi vida y mi corazón,

ayúdame a ser más como tú.

 

Y muéstrate siempre en mí,

quiero vivir para siempre en ti.

Eres todo lo que necesito, Dios, te amo.

 

Te pido todo esto

en tu nombre Jesús.

 

Amén.

El poder de orar el Salmo 91

El verdadero poder de esta oración es que dejas de creer que puedes lograr solo cualquier cosa y entiendes que es en Dios que puedes alcanzar todo, pues solo en manos del señor estarás verdaderamente seguro. Sin duda, la clave está en entender que fuera de Dios nada somos y nada podemos hacer.

La revelación del Salmo 91

Al comienzo de este capítulo dice “El que habita al abrigo del altísimo, morará bajo la sombra del omnipotente”. La palabra clave es “habitar”, no se trata de buscar a Dios cuando tenemos problemas, sino que en medio de cualquier cosa buena o mala que estemos pasando, podamos estar confiados en Dios y siempre deleitarnos en su presencia, no solo recordar a Dios de vez en cuando. Así que el verdadero poder de este salmo en tu comunión diaria con Dios.