¿Cómo orar a Dios correctamente con la Biblia católica a mi lado?
No podemos implorar a Dios que nos conceda alguna petición que vaya en contra de sus principios santos. Ni que atente contra la integridad del prójimo o la mía.“Mi Dios Todopoderoso
Oh Amo y Señor nuestro,
creador del cielo y de la tierra,
con mi oración imploro ante ti,
porque sé que escuchas mi llamado´.
Así como lo dice la Biblia,
no importa lo que sea que pidamos,
conforme a tu voluntad, tú nos oyes.
Tus ojos están sobre los justos,
tus oídos hacia mis ruegos,
pero tu rostro está en contra de los
que hacen cosas malas.
Te pido en oración que atiendas mi llamado,
en su justo equilibrio con mi comportamiento que
has de ver desde lo más alto del cielo.
Mis palabras salen de mi corazón,
son reflejo vivo de lo que siento,
son imagen pura de mi alma que te ama y te sigue
por los senderos del bien.
No intento convencerte con falso dialogo,
solo dejo que las frases broten
desde lo más profundo de mi ser.
Mi oración es sincera y mi fe verdadera…”
La Biblia nos enseña a orar desde el corazón, atiende a esta oración como ejemplo de ¿Cómo orar a Dios correctamente con la Biblia católica a mi lado?
“Poderoso Ser Supremo
Dios Bendito y Padre santo,
Dios Padre Omnipotente
creador del cielo y de la tierra,
escucha mis sentimientos que hoy
presento con humildad ante ti.
Ciertamente sé que conoces lo que necesito,
desde mucho antes que te lo pida,
por eso, soy sincero y muy sencillo
en mi oración hacia ti.
No intento repetirte ciegamente frases sin
sentido para mi alma y corazón.
Más si puedo decirte con verdadera fe que
eres el padre de mi vida y mi verdadero Rey.
Por ello, te demuestro mi confianza y mi fe,
espero pacientemente a que escuches mis plegarias,
sé que todo lo que en oración pido,
es para darte a conocer mis peticiones ante ti,
bien sabes lo que me conviene y con
resignación me acojo a tu voluntad.
Mis palabras las complemento con mis actos,
no son palabras vacías ni de
alguien desobediente a ti,
son puras de corazón y sinceras en la fe
y devoción que mi amor te profesa.
Agradezco con sinceridad
las bondades que me das,
me arrepiento de corazón
los errores cometidos y te
demuestro mi amor no solo en
oración sino también en acción.
Finalmente gracias por escuchar
mis pensamientos y atender a mi inspiración…”
Amén

