Cómo orar a Dios para que escuche mis plegarias ¡Ora con devoción!

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En ocasiones, nos preguntamos ¿cómo orar a Dios para que escuche mis plegarias? La respuesta es sencilla: ¡Ora con devoción! La comunicación con el Padre es vital para mantener el calor y avivar nuestra fe.

Al dirigirte a Dios, debes hacerlo de corazón, con sinceridad y confianza. No hay nada que el creador no conozca de ti. El siempre está dispuesto a oírte y a brindarte todo su apoyo, aun en situaciones donde creemos sea imposible.

Busca un lugar donde puedas concentrarte y meditar. Relájate (los ejercicios de respiración son excelentes para este propósito) y entabla una conversación franca con Dios. Expresa lo que sientes y solicita lo que necesites.

Índice()
  1. Cómo orar a Dios para que escuche mis plegarias
    1. Persevera en tu relación con Dios
  2. Asume el amor, la humildad y la sinceridad como una regla de oro

Cómo orar a Dios para que escuche mis plegarias

Orar no es más que hacer una súplica con fervor. A través de la oración, le comunicamos a Dios todo lo que nos sucede o realizamos peticiones que escuchara con atención. Solo hay que mantener una relación con él.

Mantener una relación con Dios representa que hay el deseo de seguirlo y saber su propósito en nuestras vidas. Para ello hay que conocerlo y la mejor forma de hacerlo que buscando en la fuente que inspiró: la Biblia.

Las Sagradas escrituras fueron redactadas por diferentes autores, pero bajo la inspiración del Espíritu Santo. En ellas se encuentran todas las enseñanzas que Dios nos dejó en su inmensa sabiduría para nuestra guía.

Una vez que se comienza a moldear la conducta de acuerdo a sus consejos, se profundiza la relación con ese ser que nos creó y desea protegerlo y darle la vida eterna.

Si lo conoces, lo amas; si lo amas, sigues sus mandamientos, lo cual fortalece el vínculo entre ambos. Es muy similar a la relación entre los padres e hijos o la que existe entre una pareja.

Al mantener este intercambio con Dios, serás testigo de los cambios que se irán operando en tu vida, y sentirás la necesidad de orar al Padre, así como necesitas comunicarte con tus seres queridos.

No hay fórmulas rígidas para ello. Una oración sencilla, tal como cualquier conversación donde plantees lo que te dicte tu corazón o necesites en tu vida, tanto material como espiritual, con la certeza de lo que se espera.

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Persevera en tu relación con Dios

Una vez que se ha establecido la relación con Dios, debe cultivarse cada día con la oración permanente y llevando una vida adecuada a sus preceptos y voluntad que te revelará paulatinamente a través del Espíritu Santo.

Pero no siempre es fácil esta carrera. Pueden presentarse obstáculos o piedras en el camino para que tropieces y caigas. En estos casos, se requiere mucha fuerza de voluntad y fortaleza para levantarse y seguir adelante.

No obstante, cuentas con la ayuda del consolador que Cristo prometió a los discípulos estaría con ellos hasta el fin de los tiempos, el Espíritu Santo. Su misión es iluminarte, guiarte, fortalecer tu fe, consolarte y acompañarte.

Debes estar atento a las tentaciones que se presentan. El enemigo de Dios busca almas que arrebatarle. Para ello, te presenta placeres que te embriagan y pueden llevarte a caer en el pecado. Evita sus trampas.

Satanás no tiene poder sobre tus decisiones. Cuentas con el libre albedrío que Dios te otorgó, lo cual no es más que la libertad para que elijas lo que decidas. Pon mucha atención en tu elección, de ello depende tu vida eterna.

Ora en esos momentos para solicitar la sabiduría que te permita descubrir la verdad y evite caer en el engaño. No te dejes llevar por las apariencias. Frecuentemente las mayores decepciones vienen de donde menos creíamos.

Asume el amor, la humildad y la sinceridad como una regla de oro

En su tránsito terrenal, nuestro Señor Jesús, observó cómo se conducían personas religiosas, incluso con responsabilidades dentro de la congregación. Su proceder no era agradable a Dios y Cristo les reprendió.

Nos referimos al pasaje que relata cómo reaccionó nuestro redentor contra aquellos que aparentaban vivir conforme a la ley, despreciando a quienes consideraban pecadores. ¡Se creían superiores a sus hermanos!

Jesús dijo, aludiendo a estas personas, que eran fariseos (doctos en la ley), “el que se ensalza será humillado; el que se humilla será ensalzado”. Por lo tanto, asumir una conducta de superioridad ante el prójimo desagrada a Dios.

Por el contrario, es necesario acercarse a Dios con la sinceridad y humildad de sabernos pecadores y con el amor, a Dios en primer lugar, y al prójimo como a nosotros mismos.

El amor es el resumen de los diez mandamientos, por otra parte, la Biblia dice que Dios es amor. En resumen, el secreto de una vida en concordancia con nuestro Padre es poner en práctica el amor hacia toda su creación.

Finalmente dejamos una cita del libro de San Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna”. Sin duda, orar a Dios para que escuche mis plegarias te hará una persona de fe.

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