Cómo orar a Dios por mi familia: esposo e hijos no creyentes
Dios ha prometido al que cree en Jesucristo que tanto él como su familia serán salvos. Con la fe que mueve montañas, oremos a nuestro Padre celestial que siempre está presto a auxiliarnos en cualquier circunstancia.Amante Padre celestial,
Dios creador del universo,
me postro ante ti
para agradecerte todas las bondades
que recibo día a día recibo aún sin merecerlas.
Me hiciste el llamado para conocerte,
enviaste a tu Santo Espíritu para iluminarme
avivando mi fe y enseñarme tu verdad,
gracias Padre!
Sin embargo, sabes cómo ansío
que mi familia entre en el camino
de la fe y la verdad divina.
¡Ayúdame a que sus ojos
también vean la luz!
Amo al hombre que pusiste en mi camino
para que sea mi esposo.
Hemos afrontado juntos
todos los retos, positivos y negativos,
y enfrentamos las dificultades,
apoyándonos el uno al otro.
Construimos una familia con amor,
donde han crecido nuestros hijos.
¡Te agradezco tanto
por permitirme ser su madre!
Sin embargo, me apena que mi esposo e hijos
no compartan la fe y
se nieguen a escucharme
cuando quiero expresarle
el gozo de la vida cristiana.
Te ruego, Señor,
toca sus corazones y abre sus mentes,
que tu Espíritu penetre en su alma
para mostrarles tu plan de salvación
para que acepten la verdad
que inspiraste en tu Palabra.
Dame la paciencia
para mostrarles con amor
lo que me has enseñado,
la esperanza de la vida eterna.
para que alcancen la paz y
obtengan el galardón que otorgas.
Lléname de tu Espíritu,
hazme instrumento de tu paz,
pon en mi boca tus palabras,
Padre, no las mías y
manténme en el camino para darles testimonio.
Pon en sus caminos
personas de fe que les hablen de Jesús,
Asimismo, ablanda sus corazones,
descubre el velo de sus ojos,
quita la oscuridad y que
penetre la luz que emana de ti.
Que confiesen a tu hijo
como su Salvador,
porque nadie llega al Padre
si no es por el Hijo.
Espíritu Santo,
muévelos al arrepentimiento sincero.
En tu nombre, cancelo todo espíritu
de contradicción,
alejando cualquier influencia
maligna y tropiezos que obstaculicen
la aceptación de nuestro Señor.
Dame la fuerza para vencer,
así como venció Daniel
quien en el foso de los leones
fue salvado por su fe y lealtad a ti,
Dios misericordioso.
Sin duda, confío que mi esposo e hijos,
alzarán sus ojos hacia ti para ver tu gloria
te confesarán, se arrepentirán y
alcanzarán la vida eterna.
Porque eres fuerte,
amoroso y piadoso.
Haces uso de tu misericordia
por miles de generaciones
de aquellos que te aman y te obedecen.
Finalmente, escucha a esta tu sierva, Padre:
Dejó entre tus manos a mi esposo
e hijos para que los redimas.
En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

