Cuando deseamos que ocurra algo con mucha intensidad, sentimos la necesidad de
orar fervientemente a Dios, para que lo que tenemos en mente, o lo que deseamos que a otra persona le suceda, se haga realidad lo más pronto posible.
Ya sea una bendición, una protección, un perdón o un milagro. Este tipo de oración se considera: "la clave para que nuestros anhelos emanen del cielo
con mayor prontitud".
Estas oraciones son realizadas para demostrar el
poder de Dios, debido a que, al efectuarla con insistencia, fe y perseverancia, las puertas del cielo se abrirán, derramando, sobre nuestra vida,
todo tipo de bendiciones.
En consecuencia, tendremos una
vida llena de milagros, donde abunde el amor y la paz eternal, guiada siempre por el mismo Dios.
Cómo saber si estamos orando fervientemente
Para entender el poder indudable de estas oraciones, quiero traer una historia muy significativa en la biblia, que habla sobre
Santiago y sus oraciones fervientes. Este apóstol es considerado primo de
Jesús, debido a que fue hijo de una de las hermanas de María.
El apóstol Santiago, llevó el evangelio hacia Europa, específicamente a España y Portugal, de allí que sea galardonado con el título de
patrono en España.
La escritura de Dios nos muestra, en el libro de Santiago 5: 16-18, cómo su
oración justa y sincera, hizo que no lloviera por 3 años y 6 meses, pues era el tiempo que le estaba pidiendo este apóstol a su padre celestial.
Posteriormente, volvió a
orar fervientemente para que lloviera y Jehová contestó su oración, haciendo que cayera lluvia del cielo y permitiendo que las tierras dieran frutos.
Del mismo modo, tú puedes hacerlo, porque está confirmado en la Biblia que Santiago era un hombre sujeto a pasiones y placeres, igual que nosotros. Pero fue
su fe y perseverancia lo que hizo que Dios lo escuchara, dejando caer sobre él, las bendiciones.
Por consiguiente, te invito a realizar
oraciones fervientes, donde involucres la fe y el amor como elementos fundamentales, tus oraciones serán escuchadas.

Ya sea porque deseas pedir por la salud de algún familiar o que anheles que Dios bendiga tu vida financiera, de pareja o tus proyectos, siendo insistente
lo conseguirás.
Recuerda que tu clamor debe apoderarse hasta del ultimo pensamiento que exista en tu mente, para que
realmente sientas que estás comprometido con lo que estás pidiendo. No olvides que es la oración, justa y sincera, la que es poderosa y la que puede
lograr milagros de gran magnitud.
Pasos para orar fervientemente a Dios
Es evidente que, cuando queremos
agradar a Dios, debemos ser ordenados en las cosas que hacemos, puesto que cuando él nos creó, siempre mantuvo un orden en las cosas que hizo.
Por eso, quiero dejarte unos
pasos para que guíes tu oración hacia Dios de forma correcta.
- Clama creyendo que él ya te escuchó. Dios conoce todas las cosas por encima y debajo de la tierra. No hay imposibles para Jehová. Por lo tanto, no te puedes olvidar de que, la fe es un determinante por excelencia de tus oraciones.
- Debes aprender a colocar tu mente en blanco, desechando todo pensamiento perturbador y angustioso, ya que todos estos detalles Dios los ve y, mientras no superes esta etapa, nuestras oraciones quedaran paralizadas.
- Que tus oraciones estén motivadas por amor, debido a que este sentimiento es el más puro y agradable ante los ojos de Dios. Todo lo que se hace con amor, tendrá resultados positivos. Recuerda que fue por amor que él nos salvó en cruz.
- Este último paso lo podemos encontrar en nuestra perseverancia. Sé que es una palabra fácil de decir, no obstante, creo que son pocas las personas que perciben su verdadero significado. Si perseveramos en la prueba, recibiremos la corona prometida por Dios, ya lo decía Santiago en su libro (1:12).
Saber que su amor esta para nosotros, y conocer sus pasos, pueden garantizarle a tu
orar fervientemente a Dios, un sinfín de beneficios.
Sin embargo, es importante que no olvides que
el poder emana de Dios, y que tus fuerzas deben estar concentradas en buscarlo, solo así tendrás eso que tanto anhelas. Dios será tu guía en todo momento de tu vida.