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¿Qué es la oración de agradecimiento? ¿Sirve para algo hacerla?

31 agosto 2020
¿Qué es la oración de agradecimiento? ¿Sirve para algo hacerla?

La oración de agradecimiento es muy valiosa cuando la hacemos, porque se nos ha cumplido un pedimento; pero más importante aún es cuando oramos porque seguimos esperando por lo solicitado, pues pone a prueba nuestra fe y confianza  en Dios, así como nuestra esperanza.

Quien es agradecido vive mejor y feliz, porque está conforme con lo que tiene, lo cuida como un tesoro y recibe también el agradecimiento de los demás. Este intercambio de gracias puede ocurrir por bienes materiales o espirituales. De los bienes materiales se benefician los hombres y, los referidos a bienes espirituales, se regocijan los hombres de buena fe, tanto en la tierra como en el cielo.

La oración de agradecimiento

Jesús, también oraba para agradecer y nos enseñó a hacerlo a través de su ejemplo y palabra escrita. De estas son testigos los discípulos y apóstoles que lo acompañaron. Ahora, nosotros en el tiempo actual seguimos sus enseñanzas y la vivificación de su palabra encontradas en los textos bíblicos de Lucas, Juan, Mateos y otros.

Veamos qué nos dicen cada uno sobre este tipo de oración.

  • Lucas 22:23 y 6:12: Este apóstol nos recuerda que Dios rogó por nuestra fe y lo que debíamos hacer por nuestros hermanos, para reforzarla. En otras palabras, Se fortalece la fe en unos, para que ellos mismos sean portavoces de hacer con otros, lo que por ellos hicieron.
  • Mateo 6: 9-15: En las escrituras de Dios a través de su apóstol Mateo, está el Padre Nuestro como oración primaria de todo cristiano. En ella el agradecimiento, el perdón y la fe están plasmados como orientación de vida y aprendizaje continuo.
  • Juan 17:9-24: El apóstol nos recuerda que Dios pide por nosotros para guardarnos del peligro y agradece que intercedan a nuestro favor.

Entonces, ayer como hoy, esta oración reconforta y prepara al alma y al cuerpo para lo que ha de venir. Especialmente, en los tiempos actuales vivimos muchas calamidades por enfermedad, guerra y perfidias.

No obstante, debemos dar gracias a Dios, por lo que nuestros ojos están mirando, pues son las escrituras de Dios las que se están cumpliendo.

Y si nos abruma la dirección que está tomando este mundo de desobedientes, podemos hacer más,  si oramos. Su poder es indiscutible para vencer al mal y nos brinda fuerzas para combatirlo.

Educar en gracia. ¿Sirve para algo?

La Oración del agradecimiento es importante para educar a los hombres. Cultivar la gratitud es un trabajo noble que redunda en el cumplimiento de la palabra de Dios. En este sentido, es inobjetable que la oración de acción de gracias, sirve para educar en el evangelio.

Esta acción educativa, la pueden hacer todos los hombres sin distingo de profesión, aunque están llamados los maestros o letrados, también se aprende el agradecimiento a través de los niños u otras personas.

Además de los contenidos escolares, hay que enseñar que, quien es agradecido, vive con alegría en su corazón y siempre está dispuesto a colaborar por el bien común.

Acciones desprendidas y sentimentales

Estas acciones desprendidas y sentimentales, son el aliciente espiritual que anida en el alma de los que enseñan, y la irradian hacia los demás como fuente de luz.

Porque el que es agradecido, atrae gracias y aleja al egoísmo, la maldad y la deshonra, con esto no queremos decir que  el buen agradecido no sufra de ingratitud, sí lo sufre, pero su corazón es tan bueno que perdona y pide a Dios, por un corazón sano para el malvado.

Si no fuese de esta manera, el egoísmo se respondería con egoísmo, la mezquindad con mezquindad, y así todos los malos sentimientos y acciones, lo que acrecentaría más el reino de la maldad en el mundo. Pero no sucederá, pues más poder tiene la oración para agradecer que toda la maldad junta.

Además de la educación en gracia, deben concurrir la humildad, el perdón, la generosidad, la honestidad y otros valores cuyas cualidades se enmarquen en el evangelio de Dios y en el verdadero sentimiento cristiano.

El que educa en y para la gratitud, lo hace convencido de su gracia, dada por Dios. Al mismo tiempo, agradece al Padre celestial por darle la oportunidad de ejercer su gracia en otros y, por si fuera poco se regocija con esta oración, cuando ve los frutos de su acción educativa.