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Poderosa oración católica «Creo en ti, Dios Padre»

26 septiembre 2020
Poderosa oración católica "Creo en ti, Dios Padre"

En primer lugar, destacaremos lo importante que es creer en Dios. Ya que por medio de nuestra fe, alcanzaremos innumerables beneficios, como lo es la bendición de nuestro Padre; Porque el creer en el poder sobrenatural de nuestro Señor nos abre caminos. Ahora te mostraremos, que con esta poderosa oración católica «Creo en ti, Dios padre» no hay circunstancia que pueda en contra la perfecta voluntad de nuestro Padre Celestial.

Porque Dios está en cada asunto de la vida, debemos confiar en él. Por lo tanto, declarando esta poderosa oración, afirmamos nuestra fe en su perfecta soberanía y gobierno en nuestra vida.

Poderosa Oración Católica «creo en ti, dios Padre»

Además de que nuestro Padre es misericordioso, es poderoso para hacer milagros a quien lo necesite; y así mismo cumple su voluntad en la vida de las personas que confían en él. Por esa razón te enseñaremos esta poderosa oración católica «Creo en ti, Dios padre» para declarar su benignidad en tu vida.

Creo en ti, Dios padre

y en tu perfecta voluntad.

Porque sé que deseas

lo mejor para tus hijos.

 

Por lo tanto, deseo

seguir tus estatutos

y apoyarme en tu sabiduría.

 

por ello, creo en ti, Dios padre

y en el poder

que tienes para sanar.

 

Por consiguiente, tú serás

mi Dios de milagros,

en quien creeré.

 

Porque solo tú

tienes el poder para sanar

y la bondad para liberar.

 

Asimismo será tu fuerza

la que me sostenga,

y tu amor el que me sustente.

Como resultado de eso,

creo en ti, Dios padre.

 

Por ello, quiero entregarte

toda mi adoración,

ofreciendo así,

mi vida en sumisión.

 

Es más, a cada paso

buscaré tu consejo sabio,

para tomar

las mejores decisiones.

 

Además te quiero pedir,

que bendigas a cada miembro

de mi familia y cumple

tu perfecta voluntad en sus vidas.

 

Porque creo en ti, Dios padre,

 confiaré en que

tu propósito se cumplirá

en mi vida.

 

Por lo tanto,

caminaré en tu verdad,

y no seguiré

la senda de perversidad.

 

Porque, tú eres justo,

y tu clemencia

cubre la tierra.

 

Además, eres el creador

de los cielos y la tierra,

y tu poder

lo cubre todo.

 

Por ello, sé que tu presencia

me acompaña cada día;

tú no me desamparas

Dios mio.

 

Por lo tanto, creo en ti, Dios padre,

y confío en tu protección divina;

sé que tus ángeles acampan

a mi alrededor.

 

Por ello mi seguridad

está puesta en tu soberanía,

y confiaré en que

en tus brazos estoy seguro.

 

Ya que, el mundo

se pierde en deleites vanos,

yo prefiero seguir

tus pasos.

Asimismo someter mi voluntad

a tu poder y majestad,

sabiendo que en ti,

tengo redención.

 

Porque tú me salvaste,

de la muerte de pecado

y me hiciste ser hombre nuevo.

 

Por esa razón,

Creo en ti, Dios padre,

y en que renuevas

los pensamientos del hombre

por medio de tu palabra.

 

Ya que, es tu palabra

 la que invade

hasta el fondo del alma,

y llega al sentido común.

 

Porque de tal manera

has amado al mundo,

que has entregado tu unigénito hijo,

para la salvación

de cada fiel creyente.

 

Debido a eso,

Creo en ti, Dios padre,

y en tu santísima trinidad,

que obra en mi vida

de manera misteriosa.

 

Como consecuencia,

de la obra que empezaste

en mi vida,

mis pensamientos serán

renovados por tu verdad.

 

Finalmente te diré Padre amado,

que mi confianza en ti,

será inconmovible hasta el final.

 

Asimismo te daré a ti,

toda gloria y honra

en todo tiempo y lugar.

 

Amén.

La confianza en el Dios de maravillas

Debido a que nuestro Padre es bondadoso y su conocimiento es infinito; debemos confiar en él, porque en todo tiempo los planes que tiene para cada uno de sus hijos, serán de bien y prosperidad. Por lo tanto, declarando esta poderosa oración católica «Creo en ti, Dios padre» reconocemos que nuestra esperanza está él.

Porque es por medio de él, que podemos cumplir nuestros sueños, y metas. Ya que nuestra confianza en el Dios de maravillas, será un pilar fundamental en el cumplimiento de la voluntad de nuestro Señor en la vida.